La cadena Dean & Dennys creada en 2013, se consolidó en el mercado argentino bajo un modelo híbrido que bautizaron como fast good. La estrategia consiste en tomar «lo mejor de cada mundo», fusionando la velocidad, sistematización y procesos del fast food tradicional con la calidad de los ingredientes y la ambientación moderna de la hamburguesería artesanal. «Hicimos este modelo híbrido, nosotros logramos poder tener el control operativo de todas las franquicias, poder brindarle soporte, auditorías y un montón de cosas que necesitamos para la expansión», explica uno de sus dueños, Ribatto Crespo, sobre la ventaja competitiva de su modelo. Los otros socios son Joaquín Rozas, Hugo López y Martín Ribatto.
Este modelo se diferencia por su acompañamiento integral, incluyendo provisión centralizada, capacitación y auditorías, una estructura heredada de la sistematización del fast food. «Esto refleja no solo la confianza de los emprendedores en nuestra marca, sino también la robustez del soporte que brindamos desde la central», agrega Ribatto Crespo.
Actualmente la marca tiene 43 locales operativos —de los cuales 33 son franquiciados, lo que representa más del 75% de las ventas totales— y ocho locales en obra.
La inversión inicial para una franquicia oscila entre US$ 180.000 y US$ 300.000, con un plazo de recupero que ronda los 20 meses y una rentabilidad promedio del 18%. La marca cuenta con locales en varias provincias, incluyendo Misiones, Corrientes, Tucumán, Chubut y Santa Fe, además de su fuerte presencia en Capital Federal y Gran Buenos Aires.
A pesar de un 2025 que fue complejo para el consumo en general, la cadena mostró resiliencia. El crecimiento sostenido se debió, en gran parte, a la explosión del canal delivery, donde crecieron un 40% gracias al impulso de la competencia entre plataformas y la aparición de nuevos jugadores en el mercado. En términos de volumen, la empresa proyecta cerrar 2025 con una facturación que rondaría los US$ 34 millones.

Más allá de los planes de abrir 20 locales en Argentina durante 2026, la mirada está puesta en el exterior. La expansión internacional arrancó con la firma de un acuerdo de master franquicia en Uruguay, que contempla la apertura de siete locales para 2026, incluyendo tres antes de fin de año en los principales shoppings de Montevideo. «Estamos haciendo el primer paso internacional», confirma Ribatto Crespo, explicando que se hará inicialmente con producto y proveedores regionales.
El plan no se detiene en la orilla oriental. Para el año que viene, la cadena busca socios estratégicos en Paraguay y Chile, con el objetivo de replicar el modelo de master franquicia que garantice una expansión sólida y con expertise gastronómico local. «De acá a cinco años la idea de la marca es tener 120 puntos de venta entre Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile», asegura el socio, una meta ambiciosa que triplicaría su red actual.
Fuente: Forbes Argentina