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5 Cabernet Franc para brindar

El pasado 4 de diciembre se celebró en el mundo el día de esta variedad que, si bien es de origen noble y participa en algunos de los vinos más prestigiosos del mundo, no es tan conocida como varietal, salvo en la Argentina que, con muy pocas hectáreas se le anima de igual a igual a los demás vinos, incluso al Malbec.

Pasó menos de una década desde la irrupción con fuerza en el mercado local del Cabernet Franc, y menos de treinta años desde su aparición tímida como varietal, ya que era una uva más empleada como como componente de blends tintos de estilo bordelés. Pero es cierto que algunos pocos apostaron por él antes que los demás, y uno de ellos fue Federico Benegas quien, en su Finca Libertad, posee vides centenarias de Cabernet Franc. La finca está ubicada sobre el lecho del Río Mendoza, donde en 1899 significaba para el viticultor tener agua asegurada en medio del desierto. Las raíces de esas plantas descienden hasta 4 metros de profundidad, y se preparan para entregar su 126º cosecha. Por lo tanto, conocen perfectamente el suelo que habitan. El riego por inundación desde siempre las protege de la filoxera, y el microclima que genera el viento frío que baja de los Andes por el cauce del río, la amplitud térmica y la pobreza de los suelos, hacen que ese Cabernet Franc no sea solo el más antiguo del mundo, sino un vino único. Las 125 cosechas ininterrumpidas que pasaron, confirman que esas vides “eligieron” el lugar. Y, cuando por diferentes motivos desapareció en distintas regiones vitivinícolas, ahí encontró un lugar donde resistir el paso del siglo.

Con esas uvas se elabora el Benegas Lynch Cabernet Franc desde la vendimia 2000, primera de la casa, y también forma parte del corte del Benegas Lynch Old Vines Blend. Además, Benegas fue la primera bodega en lanzar un rosé de esta variedad; Carmela Benegas. Por su parte, los hermanos Eduardo y Hugo Pulenta también apostaron desde el vamos al Cabernet Franc, siendo hoy una de las pocas bodegas que puede ofrecer una degustación vertical de 20 cosechas. Además, no solo es el vino mejor puntuado de la casa sino el mimado de la familia y el que más y mejor los representa. También Catena Zapata y Lagarde salieron al ruedo con vino serios a principios del milenio (Angélica Zapata y Henry, respectivamente). Pero fue Alejandro Vigil el gran impulsor del cepaje y el responsable de ponerlo de moda. Él vio en el Cabernet Franc lo que ninguno otro vio; una alternativa al Malbec. Y no porque estuviera buscando reemplazarlo, sino porque mientras empezaba a sorprender al mundo con los Malbec de Catena Zapata, y seguí “aprendiendo” con los Cabernet Sauvignon y Chardonnay, él eligió el Cabernet Franc para plantar su propia bandera con sus vinos de El Enemigo. Y eso es muy evidente, porque fue el primero en vinificarlo en diferentes regiones y con las más altas pretensiones, a diferencias de los otros que solo lo tenían como un vino de un solo lugar. Y así fue como el Gran Enemigo de Gualtallary de la cosecha 2013, pateó el tablero ni más ni menos de que Robert Parker, logrando los 100 puntos. Justo el mismo año en el que la prestigiosa publicación, a manos del especialista Luis Gutiérrez, coronaba por primera vez con 100 puntos a un Malbec argentino. Y, por lo tanto, el logro alcanzó un mayor impacto, porque rápidamente lo puso a la misma altura de los Malbec, a pesar de la gran diferencia en la superficie de ambas variedades y, por ende, de la masa crítica de cada vino. Pero Vigil sabía que el Cabernet Franc era plástico y no solo se adaptaba bien a diversos suelos, sino que además podía reflejar los lugares con la misma diversidad y gracia que el Malbec, pero con un carácter diferente.

Ese vino, el Gran Enemigo, fue el que catapultó a la fama al Cabernet Franc, al menos en el mercado interno, donde con solo 2000 hectáreas plantadas, alcanzó mucha más presencia que otros varietales que poseen mucha más superficie de viñedos; Bonarda, Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot y Pinot Noir, por solo nombrar algunas.

Sin dudas, es una de las principales variedades de uva tinta del mundo, aunque se emplea principalmente para mezclar con Cabernet Sauvignon y Merlot en los blends tipo Burdeos. También es protagonista absoluta en los vinos de Chinon, del Valle del Loire. Pero no mucho más, por eso la superficie mundial no es tan importante, y lo que pasa en la Argentina, puede ser un buen resumen. Acá domina el Malbec, con casi 50.000 hectáreas plantadas, mientras que de Cabernet Franc hay menos de 2000, suficientes para estar en copa de todos. Pensar que cuando irrumpió en la escena local con fuerza, solo había 700. Es decir que, si bien casi triplicó sus viñedos, el crecimiento sigue estando muy lejos del Malbec.

Como suele suceder, la mayoría de esas vides están en Mendoza, que representa el 80% del viñedo nacional. Sin dudas, junto con el Malbec, es una de las tintas más elegidas en los nuevos viñedos, ya que es una variedad que se adapta muy bien a diferentes zonas y puede reflejar el carácter de cada lugar de manera elocuente, siempre con su carácter herbal en primera plana. Para los hacedores la clave está en el punto justo de cosecha para lograr tintos frescos, de buen cuerpo y con taninos incipientes que se fundan con los del roble durante la crianza para aportar más equilibrio y longevidad. El Cabernet Franc suele ser más ligero que el Cabernet Sauvignon, lo que lo convierte en un vino tinto que otorga aromas expresivos con notas herbales y un paso por boca vivaz y vibrante por sus texturas incipientes. Y desde el punto de vista de su carácter frutal, se puede encontrar en él frutas rojas y especias. Por lo tanto, es un vino que está a mitad de camino entre el Malbec y el Cabernet Sauvignon. En los últimos años, el Cabernet Franc ha sido una de las variedades más destacadas, fundamentalmente porque que el consumidor lo identificó muy rápidamente y la Argentina ha demostrado que lo produce y muy bien.

5 Vinos de Cabernet Franc para brindar en su día

Pulenta Estate Cabernet Franc 2022

Pulenta Estate, Mendoza, Luján de Cuyo ($$$)

Eligiendo las uvas de las plantas más jóvenes, se elabora este Cabernet Franc, que es el exponente más nuevo de esta reconocida línea, aunque en 2002 tuvo su primea cosecha, para luego convertirse en Gran. De aromas equilibrados, con dejos herbales que hablan de la variedad. Su paladar es amplio y fresco, también franco, con taninos incipientes que resaltan su carácter varietal. Con fuerza y personalidad. Beber entre 2025 y 2027.

91 Puntos Portelli

Punto Final Reserva Cabernet Franc 2020

Renacer, Mendoza ($$$)

Si bien es un Cabernet Franc de perfil bajo, resulta muy atractivo porque, gracias a la combinación de uvas de Vista Flores y Perdriel, logra ser muy expresivo. Sus aromas remiten a las frutas rojas y las hierbas típicas del cepaje, y en boca es jugoso, amable y fresco. También voluptuoso y con taninos incipientes que resaltan agradables notas de crianza en el final de boca. Beber entre 2025 y 2026.

91 Puntos Portelli

Ruca Malen Capítulo Dos Cabernet Franc 2023

Ruca Malen, Mendoza, Valle de Uco, Gualtallary ($$$)

Este tinto posee un muy buen carácter herbal que habla de su tipicidad. De aromas compacto y frescos, con notas de pimientos muy elegantes, aunque muy marcadas. No obstante, sus aromas son pulidos y prolijos. Su paladar también es compacto, más de fruta negra y con buen agarre. Voluptuoso y franco, fresco y de trago incipiente. Un vino entero y con un futuro próximo interesante. Beber entre 2025 y 2027.

91 Puntos Portelli

Benegas Lynch Estate Single Vineyard Finca Libertad Cabernet Franc 2021

Benegas, Mendoza, Maipú, Cruz de Piedra ($$$$)

Es, según su creador, el primer Cabernet Franc varietal de Alta Gama que llegó al mercado, a principios del milenio. Elaborado de manera clásica, a partir de vides casi centenarias de un viñedo recuperado por Federico Benegas y plantado por su bisabuelo Tiburcio, fundador de Trapiche (1883). De trago fluido y estilo clásico, paladar fresco y taninos incipientes que aportan profundidad y hablan de juventud, resaltando el carácter herbal típico de la variedad. Beber entre 2025 y 2028.

92,5 Puntos Portelli

Gran Enemigo Single Vineyard El Cepillo Cabernet Franc 2021

Aleanna, Mendoza, Valle de Uco, El Cepillo ($$$$$)

Alejandro Vigil sigue repartiendo sus días entre los Malbec, Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Cabernet Franc, entre otros, con la misma pasión (y obsesión) que, en sus comienzos profesionales, buscando el mejor lugar para cada uno. Y es evidente que en El Cepillo este varietal se siente muy cómodo. Es un tinto de aromas austeros, con buena fluidez y buen agarre. Su paladar es franco y fresco, bien apoyado en las texturas y con mucha personalidad varietal. Su firmeza resalta su propio mensaje frutado. Beber entre 2025 y 2029.

95 Puntos Portelli