Más reconocido por sus notas cítricas y herbáceas, y su frescura característica, este afamado vino blanco se ha convertido en uno de los más populares del mundo. Y si bien es originaria del Viejo Mundo, cabe destacar que Marlborough (Nueva Zelanda) es uno de los principales responsables del posicionamiento actual de este varietal, gracias al estilo vibrante de sus vinos. En la Argentina, se puede hablar de cierto crecimiento del varietal, desde zonas como el Valle de Uco (más mineral), hasta Trevelin en Chubut (más aromático y fresco), siendo una de las cepas blancas más exportadas. Su estilo abarca desde perfiles «verdes» (más herbales) hasta “tropicales” (fruta de la pasión), pasando por las frutas cítricas, siempre dependiendo del clima de la zona de producción.
Esta uva blanca de piel verde es originaria de la región de Burdeos en Francia, donde se la suele combinar con Semillon, para dar vida a los blends blancos de Burdeos, pero también a los vinos de cosecha tardía más famosos del mundo como son Sauternes y Barsac. Se cree que su denominación proviene de la palabra «sauvage» (salvaje en francés) y «blanc». Y si bien es una uva autóctona del suroeste de Francia, la Sauvignon Blanc se ha plantado en muchas regiones vinícolas del mundo, por sus características distintivas y por dar un vino bien opuesto al Chardonnay, más refrescante y vivaz. Así llegó a Chile, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y la Argentina, entre otros, donde se ha adaptado muy bien, aunque dependiendo del clima de cada región (marítima o continental) su carácter primario varía entre las frutas tropicales verdes y dulces, y también entre las notas vegetales verdes, las hierbas y las frutas cítricas.
Actualmente, en el mundo existen más de 10.000 variedades de uvas registradas, incluyendo uvas de mesa y pasa. Y según el último informe de La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), de las variedades de uva más plantadas en el globo, hay que tener en cuenta que 13 son las uvas que monopolizan un tercio de la superficie absoluta del viñedo. El efecto de la globalización y la expansión que han tenido principalmente las uvas de origen francés, es evidente. Por eso la Cabernet Sauvignon con 341.000 ha es la uva tinta de vinificación más plantada del mundo. Merlot (266.000 ha), Chardonnay (210.000 ha) y Syrah (190.000 ha) también forman parte del top ten. Y ahí nomás está la Sauvignon Blanc con sus 123.000 hectáreas. Y fue gracias (principalmente) al auge de los vinos del Valle del Loira, que en los últimos tiempos esta cepa se ha puesto de moda, sobre todo para rivalizar con “la austera” Chardonnay. Porque se caracteriza principalmente por su perfil fresco típicamente vegetal.
Francia es el país con mayor superficie (23.000 ha), la siguen Chile (15.000 ha), Sudáfrica (10.000 ha) y España (6.000 ha). En la Argentina hay menos de 2000 hectáreas, lo que significa el 1% de la superficie vitícola nacional, aproximadamente. Y si bien en su momento, Patagonia apareció como su mejor terruño, fueron los exponentes mendocinos los que patearon el tablero a principios del nuevo milenio.
Se puede decir que el Sauvignon Blanc irrumpió en el momento preciso para demostrar que se podían lograr blancos con buen cuerpo y potencial, pero también con gracia y frescura. Hacia finales de los noventa, la Argentina estaba saliendo de los “blends blancos” y empezaba a apostar por la Chardonnay para dar vida a sus mejores exponentes de la categoría, relegando así al Torrontés, al Semillon y al Chenin, por nombrar tres de los blancos más tradicionales por aquel entonces. Con el paso del tiempo, el Sauvignon Blanc de altura empezó a consolidarse con su “perfil montañoso”, y el Valle de Uco se convirtió en el lugar privilegiado, con Gualtallary primero y San Pablo después, como orígenes de excepción. Pero ni Patagonia ni el NOA se quedaron atrás, porque tanto en el extremo sur como en las alturas norteñas; sobre todo de la Quebrada de Humahuaca; esta cepa adquiere un carácter distinto en cuanto a aromas y sabores, respetando el poder refrescante que identifica al varietal. Y a su vez, con cuerpo y potencial de guarda, convirtiéndose así en uno de los grandes vinos blancos argentinos.
5 Sauvignon Blanc que sorprenden más allá de su frescura
Pyros Pedernal Valley Sauvignon Blanc 2025
Bodega Pyros, San Juan, Valle de Pedernal $
Es la novedad de la casa, un blanco que capta la frescura del Valle de Pedernal, con un blanco vivaz, con nervio y mucha frescura. Sus aromas herbales son nítidos y su paladar refrescante habla de una tipicidad bien marcada, y de una zona fría. Es ideal para disfrutar como aperitivo o bien acompañando una picada de frutos de mar.
Beber entre 2026 y 2027.
90 Puntos Portelli
Sposato Reserve Sauvignon Blanc 2024
Sposato Wines, Mendoza, Luján de Cuyo, Alto Agrelo $$
De aromas austeros y paladar en línea, este blanco de buena frescura habla de un estilo y de una madurez buscada, que también refleja el paisaje de origen. Además, el vino reposa ocho meses en barricas de segundo a cuarto uso, lo que le aporta el toque “fumé en nariz”, más allá de sus dejos cítricos. Si bien se trata de la primera añada de este vino, en bodega ya están los dos que le siguen (2025 y 2026).
90 Puntos Portelli
Doña Paula Single Vineyard Alluvia Sauvignon Blanc 2025
Doña Paula, Mendoza, Valle de Uco, Gualtallary $$$
El know-how de la casa con este varietal está demostrado desde la cosecha fundacional, y si bien no está pensado para la guarda, es un blanco que ha evolucionado muy bien este año en la botella. Todos sus aromas remiten a la variedad, con notas de maracuyá y una frescura bien marcada. Las texturas que se sienten en boca son típicas de Gualta, dejos de madurez y delicadas notas de levaduras en el final que hablan del trabajo con las lías durante la crianza. Beber entre 2026 y 2028.
91 Puntos Portelli
Ameri Sauvignon Blanc 2025
Bodega Domaine Bousquet, Mendoza, Valle de Uco, Gualtallary $$$$
El enólogo Rodrigo Serrano Alou, convencido que el carácter de esta uva daba para lograr un vino blanco a la altura del afamado Ilumination de Quintessa de Napa Valley, se lanzó. Hoy, el blanco de Ameri va meas allá del varietal. Posee buen cuerpo y una frescura con fuerza que resalta su volumen. Hay fruta blanca, pero es austera, y su paso por boca es tenso. Beber entre 2026 y 2028.
91,5 Puntos Portelli
El Bayeh Trópico Sur Sauvignon Blanc 2025
Bodega El Bayeh, Jujuy, Quebrada de Humahuaca, Huacalera $$$$
Más allá del estilo buscado por los hacedores de la casa y su asesor (Matías Michelini), este vino blanco habla; y muy bien; del lugar. Porque su mensaje es de vino extremo; filoso, mordiente y fresco, de trago no muy profundo, con un carácter alimonado y texturas que lo hacen más vertical y vivaz que su antecesor. Además, tiene todo para poder seguir evolucionando. Beber entre 2026 y 2029.
92,5 Puntos Portelli