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5 vinos cofermentados que llaman más la atención

Esta vieja usanza es el último grito de la moda cuando de blends se trata. El método implica jugársela un poco de antemano, más allá que se trate de uvas del mismo viñedo o diferentes terruños, y en el que los hacedores corren más riesgos que los habituales, en busca de resultados sorprendentes.

Antes, se decía que los blends eran los vinos que más disfrutaban hacer los enólogos. Y si bien muchos pueden seguir en esa onda, lo cierto es que hoy los winemakers se multiplicaron. Porque a los enólogos se le sumaron los agrónomos y viticultores, pero también los bodegueros y hacedores que al menos participan en alguna parte del proceso de vinificación, poniendo su impronta. Sea cual fuera el tipo de hacedor, los blends de hoy ya no son como los clásicos de antes, en los que se buscaba que la sumatoria de las partes sea más que las partes, generalmente inspirados en alguna famosa región europea. Así nacieron los “Bordeaux Blend Argentinos”, que eran combinaciones de Cabernet Sauvignon y Merlot, pero con toques de Malbec, aprovechando que nuestra variedad insignia también provenía de dicha región. Otro ejemplo, un poco más actual puede ser el GSM, más conocidos como Grenache, Syrah, Mouvedre, un blend muy famoso en el Ródano, que acá se replica bastante bien en el terruño Los Chacayes.

Pero luego vino el auge del varietalismo, y con él el surgimiento de la gran estrella de la vitivinicultura argentina; el Malbec. Una cepa única y noble, que no solo se da muy bien en nuestros diversos terruños, sino que ha sido la llave de entrada y la mejor promoción de todo el vino nacional en el mundo. Pero como lo bueno dura poco, el Malbec tuvo que mejorar y recibirse de gran vino, lo cual implicó trascender la barrera del varietal para consagrarse como un vino de lugar. Como paradigma se puede citar a los Pinot Noir de la Borgoña, que, si bien todo el mundo sabe que son Pinot Noir, su fama viene por el terruño. Hoy, ya hay casi 50.000 hectáreas de Malbec plantadas, diez veces más superficie que en su cuna francesa, Cahors. Y esto recién empieza.

Sin embargo, sin dejar de reconocer su liderazgo, muchos hacedores siguen buscando y vinificando vinos alternativos, algunos de los cuales confirman que la tan mencionada “diversidad del vino argentino” es real. Esto no significa que se esté buscando un reemplazante del Malbec, sino poder ampliar la oferta, mientras seguimos mejorando y potenciando nuestro cepaje estrella.

Y es en esa búsqueda, entre los viejos blends, el auge de los varietales y el surgimiento de los vinos de lugar, que renació una vieja usanza, la de cofermentar. Vieja, porque es la manera más antigua, ya que antes no se separaban las uvas por variedad, sino que se corchaban y vinificaban todas juntas. Claro, en muchos casos ni se sabía que se traba de uvas diferentes. Y, por lo tanto, no era la intención, sino la única manera de hacer vinos. Es más, fueron los griegos y los romanos los que se dieron cuenta de vinificar por separado las uvas tintas y las blancas, y los que aprendieron a extraer color de los hollejos. Eso explica la fama anterior de los vinos rosados, que claramente no eran vinificados como tales, sino una consecuencia de las uvas plantadas.

Pero con el tiempo, y gracias a la Ampelografía (descripción de las variedades de la vid y conocimiento de los modos de cultivarlas a través de las hojas), las uvas comenzaron a vinificarse por separado, en función a su punto de madurez. Sin embargo, como siguen existiendo cantidades de viñedos plantados mezclados, la necesidad de hacer “field blends” (mezclas del campo) nunca desapareció. Había una razón de ser muy lógica, sobre todo en aquellos viñedos plantados a conciencia. Por ejemplo, los de Syrah con algo de Viognier del Ródano Norte. Ya que la uva blanca le aportaba acidez y frescura a ese vino tinto. Esto derivó en que algunos hacedores se animaran con los suyos. El caso emblemático es Finca Los Nobles de Luigi Bosca, con sus Malbec-Verdot y Cabernet-Bouchet, nacidos a mediados de los noventa. Y seguramente haya muchos casos similares. Pero lo cierto es que los blends proliferaron, porque la mayoría de los hacedores seguía insistiendo en que eran los vinos más divertidos de hacer y en los cuales mejor se reflejaba su impronta. Como si en los varietales no hubiera tanto que aportar al carácter de la uva y del lugar.

Pero ahora revive la cofermentación, este método ancestral que llega de la mano de un mayor conocimiento. Se trata de vinificar dos o más variedades de uvas en el mismo contenedor (bin plástico, tanque de inox, vasija de concreto, ánfora de terracota o barrica de roble). Para lo cual, las diferentes uvas deben llegar juntas a bodega, sin importar si vienen del mismo terruño. Acá, lo que más importa es cómo se complementan. Claro que hay un trabajo previo en la elección. Sin embargo, en un vino cofermentado, el hacedor se la juega un poquito más porque al término de la fermentación, el vino ya estará hecho. Distinto es un blend en el cual se combinan componentes ya elaborados en diferentes proporciones, y hasta no dar con la combinación deseada, no se corre ningún riesgo.

Actualmente, la mayoría de las cofermentaciones busca llamar la atención, tanto por fuera como por dentro, combinando uvas tintas con blancas, por ejemplo. Con vinos frescos y apoyados en las texturas. Pero también hay grandes vinos que recurren a este proceso, algunos de los cuales son top.

Sea cual fuera el cofermentado elegido, hay que saber que es una categoría incipiente, sorprendente y que llama la atención.

Cara Sucia Blanco Legitimo 2023

Durigutti Family Winemakers, Mendoza, Zona Este, Rivadavia ($$)

Los hermanos Durigutti proponen volver a los orígenes con vinos concebidos a la vieja usanza, pero con toda su experiencia acumulada. Es un blend blanco cofermentado con variedades del mismo antiguo viñedo de Rivadavia, combinando Palomino, Pedro Ximénez, Ugni Blanc, Chenin, Moscatel Amarillo y Sauvignonese. De aromas frutados y buen volumen, con algo de aguja que resalta su madurez en el final. Beber entre 2024 y 2025.

88 Puntos Portelli

Antropo Clarete 2023

Antropo Wines, Jujuy, Valle Templado ($$)

Original clarete, por fuera y por dentro. Blend cofermentado de Syrah y Chardonnay (20%). De muy buen color y aromas frescos, con una punta de oxidación y algo resinoso. De texturas mordientes, con un carácter frutal rústico pero que le aporta carácter a su final de boca. Beber entre 2024 y 2025.

89 Puntos Portelli

Vis A Vis Cofermentado 2022

The Wine Plan, Mendoza, Zona Este ($$)

Este es el “Blend del Camión” tinto de la casa, elaborado a partir de 100 tachos de Malbec y 100 de Cabernet Sauvignon, provenientes de Medrano y La Libertad. De buen cuerpo y fluidez consistente, en boca ganan las especias del Cabernet, que además aporta taninos de agarre fino. Beber entre 2024 y 2026.

90 Puntos Portelli

The Funckenhausen Co Malbec 2023

Bodega Funckenhausen, San Rafael, Mendoza ($$)

Esta flamante y llamativa etiqueta pertenece a la nueva línea “Cofermented Series”. Se trata de un tinto original de Malbec con un 6% de Riesling. La idea no solo fue hacer un vino llamativo por fuera (tinto en botella de Riesling) y por dentro, sino combinar las dos cepas que más representan a la familia; Malbec por Argentina y Riesling por sus orígenes alemanes. Resulta jugoso y fresco, de trago consistente, con un agradable carácter de fruta negra fresca, y texturas incipientes. Moderno y de paso ágil. Se nota la vuelta de rosca que le están dando a la bodega Alejandro Leirado (propietario) y Jimena López (enóloga). Beber entre 2024 y 2026.

91,5 Puntos Portelli

Puramun Cofermentado 2018

Puramun, Mendoza, Valle de Uco ($$$$)

Si los enólogos hacen “futurología”, eso es más evidente en este tipo de vinos, ya que “Pepe” Galante debe imaginarse el blend desde el viñedo, porque las uvas se cosechan y fermentan juntas. Este vino, que desde su primera cosecha ostenta un carácter propio, ofrece aromas compactos y también expresivos, con algo de frutas maduras y hierbas tipo regaliz. Trago fluido con taninos firmes que aportan estructura y persistencia a su final de frutas pasas y especias. Beber entre 2024 y 2028.

93 Puntos Portelli