SI bien Jujuy es una de las provincias con más historia, ya que es uno de los pórticos de la patria, y también supo ser un centro de consumo de vinos, hoy se erige como la nueva gran novedad del vino argentino. Porque para sobresalir hay que invertir recursos y tiempo, pero también el lugar debe ser el indicado.
Recientemente se presentó las Rutas del Vino de Jujuy, dos trazas muy bien delimitadas y sumamente diferentes, ambas muy cerca de la capital provincial, y cada una con sus matices atractivos. Pero lo más interesante es cómo se presentaron en sociedad. Armando un evento multitudinario en el patio del cabildo, en el mismo lugar donde funcionan el museo y el archivo histórico de la provincia. El Cabildo es un homenaje a su identidad, a sucultura y a su gente. Es un lugar donde podrán ir generaciones futuras para aprender, para recordar y para inspirarse. Un espacio que les pertenece a todos, un lugar donde se sienten orgullosos de su historia y patrimonio. Elmoderno museo no es solo un edificio, es un portal hacia la historia, la cultura, el espíritu de lucha y el legado. Allí,cada rincón, no solo cuenta una historia, sino que además conecta al visitante con las raíces e inspira a todos a construir un futuro mejor.
Allí, en esos patios se llevó a cabo una feria de vinos para presenta en sociedad a la mayoría de las bodegas de la región, organizadas en dos rutas. Pero por qué es la noticia del año del vino, simplemente por la contundencia del mensaje. Todo está bien pensado y mejor logrado. Claro que se trata de una provincia pequeña, con sólo 73 ha repartidas en 36 viñedos. Pensar que la superficie de vid de la República Argentina registrada al 31 de diciembre de 2024 alcanzó las 199.946 ha, distribuidas en 22.039 viñedos. Esto implica que se registra superficie de vid en 20 provincias argentinas. El 71,4% del total de hectáreas se encuentra en Mendoza, 19,8% en San Juan, 3,5% en La Rioja, 1,9% en Salta, 1,3% en Catamarca, 0,7% en Neuquén y 0,6% en Río Negro. Estas 7 provincias concentran el 99,4% del total país. Es decir que el restante 0,6% se distribuye en 13 provincias: La Pampa, Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, Chubut, San Luis, Jujuy, Entre Ríos, Santiago del Estero, Misiones, Santa Fe, Chaco y Santa Cruz.
Pero como pasa con el vino, la clave no está en la cantidad sino en la calidad.
En primer lugar, Jujuy es un destino turístico reconocido mucho antes que el vino. Esto le hace muy bien al vino y el enoturismo le vendrá muy bien a la provincia. La propuesta consta de La Ruta de los Valles Templados y la Ruta del Vino de la Quebrada de Humahuaca, uno de los paisajes más singulares del noroeste argentino, y que fue declarada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Mientras la primera es de clima más tropical y paisajes verdes, sin llegar a ser el de las Yungas jujeñas, la segunda es tan colorida como desértica, sin llegar a ser como los de laPuna, con sus salinas, estepas y planicies altiplánicas. Esta diversidad se ve reflejada en su flamante propuesta vinícola. La primera comienza en la misma ciudad de San Salvador de Jujuy con Antropo, la primera bodega urbana del país, que además tiene su pequeña bodega de vinos espumosos en el cerro Altos de la Viña, junto al icónico hotel del mismo nombre, con vista panorámica a la ciudad. Siguiendo por la ruta 66 hacia el Sureste, en las cercanías del aeropuerto, se llega a Bodega El Molle, instalado en antiguos secaderos de tabaco y con un gran salón de eventos. En los alrededores de Monterrico, también está Finca Machuca y Estancia La Magdalena, que cuenta con alojamiento. Los vinos de Los Valles Templados son expresivos y amables en su trago, frescos, pero no vibrantes, y meas suaves en sus concentraciones, en comparación son sus pares de La Quebrada, más allá del estilo de cada bodega. La Ruta de La Quebrada de Humahuaca ofrece (por ahora) catorce paradas, entre bodegas, viñedos y restaurantes que se dedican a cocinar para el vino. La Quebrada es un pequeño valle encajonado que recorre de Norte a Sur, atravesada por el Río Grande, y dominada por infinidad de coloridos cerros. Al pie de ellos, entre las montañas y el río, se encuentran los viñedos, a ambos lados del río. Pero lo más interesante, más allá del paisaje, lo propone el Tren Solar de la Quebrada. Así se denomina al servicio ferroviario turístico que corre sobre el ramal C del Ferrocarril Belgrano entre las localidades de Volcán y Maimará. Es decir que se puede subir en la localidad de Volcán e ir hasta Humahuaca. En el medio, bajarse en Purmamarca, Maimará o Tilcara, para visitar la mayoría de las bodegas, a lo largo de la ruta 9. El recorrido comienza con Amanecer Andino, Bodega Kindgard, que cuenta con restaurante y alojamiento, Finca y Bodega Incahuasi y Bodega Don Milagro. Pasando Maimará están las bodegas Jesús Vilte, El Bayeh; que organiza una gran fiesta de la vendimia y La Selestina. Llegando a Tilcara está la bodega del pionero Fernando Dupont, y del otro lado, más metido hacia el cerro, Huichaira Vineyards, donde elaboran vinos asesorados por el “Colo” Sejanovich. Continuando hacia el norte, siempre por la ruta 9, está la Bodega Santa Rosa de Lima, que también cuenta con hospedaje, Viñas del Perchel y Casa Mocha, el mejor restaurante de la zona, junto con El Nuevo Progreso de la reconocida chef María Florencia Rodríguez. Más arriba se encuentra Yacoraite y el recorrido de bodegas culmina en Viñas de Uraqui, un lugar único comandado por Claudio Zucchino, quien elabora sus propios vinos y realiza cada año una ceremonia de estiba al subir las botellas para conservarlas en la Mina Moya, donde trabajó su padre como minero cuando él era un niño.
Claro que en el medio del recorrido están las pintorescas ciudades de Purmamarca, Maimará y Tilcara, que reciben permanentemente turistas de todo el mundo. Eso explica que la zona tenga hoteles del nivel de El Manantial del Silencio, y que, en Maimará, la familia Manzur (propietaria de Bodega El Bayeh) esté por inaugurar un hotel 5 estrellas. A ellos, los asesora Matías Michelini, quién puso el foco en las Criollas, más allá de sacarle bien el jugo al Sauvignon Blanc y Malbec de la zona. Él, junto al joven enólogo residente Tomi Sampere y a Daniel Manzur (h), están revolucionando la vitivinicultura del lugar. Y, a su vez, motivando a otros a sumarse a la movida. Porque si bien la superficie es pequeña, la propuesta no solo es sumamente atractiva, sino también diversa. Ideal para escaparse al menos tres o cuatro días, suficientes para enamorarse de los vinos la gastronomía y la gente de ese lugar.
5 vinos para brindar con orgullo por la patria
Grapin Naranjo 2025
Bodega El Molle, Jujuy, Valles Templados
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El joven enólogo local, Santiago Labarta, muy amigo del “Japo” Vegetti, pensó en elaborar este flamante vino naranjo para ampliar el pequeño portfolio de la bodega. Combinando Sauvignon Blanc y Torrontés, cofermentados con un truco; orujos de Viognier. Esto le da un carácter más floral a sus expresiones, nada exageradas, con final refrescante que resalta las notas de frutas cítricas y tropicales. Ideal para disfrutar como aperitivo o en picadas.
89 Puntos Portelli
Criolla de Maimará Pequeños Parceleros de la Quebrada 2021
Bodega El Bayeh, Jujuy, Quebrada de Humahuaca
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Su botella simple, tipo Borgoña, y su etiqueta delicadamente colorida, pero cargada de información, anticipa un vino que quiere llamar la atención por su sentido de pertenencia. Sorprende por sus aromas, vivaces y equilibrados. De buen cuerpo y fluidez, con dejos perfumados delicados a flores secas. Su trago es mordiente fino, con todo integrado. Y si bien no está pensado para la guarda, el paso de los años le ha hecho muy bien. Beber entre 2025 y 2028.
92 Puntos Portelli
Mallku Malbec 2019
Viñedos Yacoraite, Jujuy, Quebrada de Humahuaca
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El viñedo se encuentra a casi 2800 m en el cerro Yacoraite(Mallku en Quechua), y el vino adquiere la personalidad del lugar. El enólogo mendocino Lucas Niven fue asesor en su momento. Se trata de un Malbec con fuerza y el equilibrio que le dieron los años de estiba. La fruta roja se siente madura y fresca, es dominante, aunque también asoman las notas de crianza sobre el final de boca. Beber entre 2025 y 2028.
90,5 Puntos Portelli
Amanecer Andino Malbec 2023
Bodega Amanecer Andino, Jujuy, Quebrada de Humahuaca
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El joven agrónomo Ezequiel Bellone Cecchin (Yacoraite), también asesora a la familia Gonzales. Los viñedos, que se encuentran en la localidad de Tumbaya, fueron plantados en 2009, con la asesoría del enólogo Lucas Niven. Hoy, la hija de Alfredo se está involucrando cada vez más en la bodega, y está por sacar este Malbec que refleja una “nueva Quebrada”. Con fruta fresca y volumen, texturas que hablan de la riqueza de los suelos y un carácter de lugar, con equilibrio y fuerza. Beber entre 2025 y 2030.
92 Puntos Portelli
Huichaira Cielo Arriba 2021
Finca Incahuasi, Jujuy, Quebrada de Humahuaca
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Blend de Malbec, Syrah y Cabernet Franc, elaborado con el asesoramiento del “Colo” Sejanovich, quién vio el potencial de la región hace varios años y, desde entonces, lo refleja de una manera moderna y actual. De buen volumen y entrada fresca, du trago es consistente, con capas y taninos casi firmes. La madera no se siente, más allá que tuvo una crianza de 12 meses en barricones de 500 litros de cuarto y quinto uso. Un tinto completo y con potencial. Beber entre 2025 y 2029.
92 Puntos Portelli