El día del amigo no se originó en la Argentina, pero como la mayoría de las fechas que sirven para celebrar, rápidamente se adoptó y gana cada vez gana más importancia de la mano de los jóvenes. Seguramente muy pocos recuerden que el día del amigo se conmemora los 20 de Julio por la llegada del hombre a la luna (1969); inspirado en aquella famosa frase de Neil Armstrong “es un pequeño paso para el hombre, pero un salto gigante para la humanidad”.
Pero la amistad no reconoce edades, y si bien algunos pocos prefieren encuentros íntimos y hacerse regalos, aunque sean simbólicos, las nuevas generaciones optan por juntarse en grupos grandes y salir a celebrar la amistad.
En todo el país hay miles de lugares con propuestas especiales para los amigos en su día. Pero lo importante a tener en cuenta para definir un punto de encuentro es ponerse de acuerdo en qué disfrutar a la hora del brindis.
Hay amigos que gustan de comer bien, y por eso van en busca de restaurantes; conocidos o nuevos; para juntarse alrededor de una mesa. La gran novedad es que ya no son la parrilla, el clásico bodegón o el restó donde cada cual pide su plato, sino lugares donde todos puedan compartir lo mismo, o donde “los platitos; también para compartir; son las estrellas. El sushi es quizás el bocado que sigue de moda, pero también hay otras alternativas, como las hamburgueserías, que se han multiplicado en los últimos años, a base de hamburguesas de autor y condimentos innovadores. También hay muchos restaurantes nuevos con espacios más informales que proponen raciones o comidas a la cacerola, y de esa manera todos disfrutar los mismos platos. También está claro que las pizzerías no perdieron vigencia, muy por el contrario, se han reinventado con los estilos “napoletano y romano” a la cabeza. Pero las eternas parrillas siguen siendo las más elegidas por los grupos de amigos.
Obviamente las bebidas elegidas variarán en función de la propuesta gastronómica, pudiendo ser cerveza (con sushi va muy bien) o vinos de todo tipo.
El vino, más allá de ser la bebida nacional y con más historia en la Argentina, tiene muchos adeptos que lo eligen al momento de compartir y festejar algo. Está claro que esta bebida obliga a un espacio más tranquilo y de más charla, y todavía son muy pocos los lugares con propuestas informales y entretenidas de vinos, sin tener la obligación de sentarse formalmente a una mesa, aunque cada vez se ven más wine bars.
El vino une, dice el dicho, y en el Día del Amigo eso queda más que confirmado, porque son mayoría los que eligen salir a celebrar con sus amigos alrededor de una buena mesa, ya sea en la casa de alguno o en un restaurante. Lo importante es encontrarse y poder charlar, disfrutando la compañía y qué mejor que hacerlo con buenos vinos. Porque son esas botellas las que pueden ponerle más diversión a la juntada gastronómica, sin que sea necesario que lo gourmet sea el tema central. Pero empezar con un vino, y luego ir sirviendo otros distintos a medida que pasan el tiempo y los platos, es más divertido. En primer lugar, por el tema del maridaje, porque una comida se disfruta más con un vino adecuado. Y no es que se trate de algo muy estricto, ya que existen cientos de vinos para cada plato y viceversa. Pero, así como se empieza picando algo para luego pasar a un plato más contundente y se termina con el postre, lo mismo sucede con los vinos. Por lo tanto, si es en casa habrá que disponer de buenas copas y tener los vinos a temperatura, ya que es indispensable para que se disfruten más. Y siempre será preferible servirlos más fríos, y que se vayan atemperando en las copas, que servirlos naturales y tener que refrescarlos de alguna manera. Si es en un restaurante, todo será más relajado, aunque la idea de la progresión de las etiquetas debería ser similar.
¿Con qué abrir el juego en el día del amigo? Sí, con un buen espumoso, porque hay que celebrar el ese encuentro especial, y las burbujas son sinónimo de festejo. Pero no solo eso, también se trata de un vino refrescante, que puede ir muy bien como aperitivo, y hasta acompañar bien la entrada. Si es en casa y todo comienza con una picada, cabe destacar que los espumosos nacionales son una gran compañía para fiambres y embutidos; mejor un rosé. Los quesos quizás sea mejor dejarlos para el final como hacen los franceses, antes de los postres, porque son muy llenadores, y algunos piden vinos más contundentes. Pero el espumoso es el vino que se adapta muy bien a cualquier comienzo, incluso como único vino de la noche, aunque siempre es mejor ir cambiando. Por eso, luego de las burbujas y ya con el principal en la mesa puede ser un buen blanco o un buen tinto. Lo importante es que el vino elegido tenga algo especial, algo que al contarlo a los amigos llame la atención, incluso antes de ser descorchado. No es porque el vino va a ser más importante que los protagonistas, sino que simboliza una ofrenda, y su elección implica interés por los demás. En este paso puede ir más de un vino, entendiendo que de una botella toman diez personas, y por lo tanto se puede jugar con poder servir dos o tres vinos diferentes para el principal, pero siempre teniendo en cuenta qué se va a comer.
Al momento de la sobremesa; ideal para estirar la charla y que los recuerdos y anécdotas invadan el ambiente; muchos pueden elegir una bebida espirituosa, pero al ser varios, mejor compartir otro vino, uno importante. Esa botella que alguno tiene esperando para alguna ocasión especial, ese vino guardado durante algunos años, en los que predominan los sabores del tiempo.
Compartir vinos con amigos es especial, y más en el día del amigo.
5 Vinos para descorchar con amigos
Cafayate Terroir de Altura Malbec 2023
Etchart, Salta, Altos Valles Calchaquíes, Cafayate ($)
Pocas líneas de vinos son tan efectivas como Cafayate, porque sus vinos hacen honor a su origen; con fuerza e sus expresiones. A este Malbec se le agrega un poco de Bonarda, a la manera tradicional. Y en esta cosecha se lo siente más fresco, tanto en nariz como en boca. Su carácter frutado con dejos lácticos (del aporte del roble) y herbales, habla de un vino de trago fácil, pero con cierto carácter, resaltado por sus taninos algo granulosos. Ideal para asado de amigos. Beber entre 2025 y 2026.
88,5 Puntos Portelli
Fabre Montmayou Terruño Reserva Cabernet Sauvignon 2023
Fabre Montmayou, Mendoza, Luján de Cuyo ($$)
Este vino es un clásico de clásicos de las góndolas, y nunca pasa de moda. Por estilo y carácter, este Cabernet Sauvignon se destaca, y se convierte en una de las mejores opciones para compartir de a muchos. Acá, el enólogo Juan Bruzzone utiliza uvas de Perdriel para lograr captar la esencia del varietal de la Primera Zona. Es un tinto de buen carácter, apoyado en las frutas negras, paladar franco, con dejos herbales y texturas incipientes que resaltan su trago fluido. Además, posee cierto potencial, aunque no sea un vino pensado para la guarda. Beber entre 2025 y 2028.
91 Puntos Portelli
Ojo de Tigre Cofermentado Bonarda, Malbec 2022
Ojo de Tigre Wines, Mendoza, Zona Este, Rivadavia ($$$)
Sorprender a los amigos con vinos de buena relación calidad-precio, no es tarea fácil. Pero el esfuerzo en la búsqueda, tiene su recompensa. Todavía son pocos los que descubrieron estos vinos de Altos Las Piedras, una de las fincas más lindas de la Zona Este. Son dos de las variedades más plantadas allí, y David Giubergia (propietario) elige cofermentarlas, en busca de una mayor complejidad en sus expresiones. Así logra un tinto expresivo, tanto en nariz como en boca. De paladar amable y fresco, con texturas que resaltan las frutas rojas con tonos vegetales. Beber entre 2025 y 2028.
91 Puntos Portelli
María Carmen Rosé 2023
Bianchi, Mendoza, San Rafael ($$$)
Para los que eligen celebrar con sushi o picada, este rosado de lujo es ideal. Porque el enólogo Silvio Alberto pateó el tablero, para elaborar este flamante y elegante vino rosé; blend de Pinot Noir (35%), Cabernet Franc (30%), Merlot (30%) y Malbec (5%). Las uvas se cosechan todos juntas, se prensan, se desborra y limpia el mosto, fermenta en barricas y permanece ahí por 12 meses. De buen cuerpo y carácter frutado, con cierta complejidad. Su frescura resalta la fruta y le aporta profundidad. De esta primera cosecha se hicieron solo 3556 botellas. Beber entre 2025 y 2026.
92 Puntos Portelli
Vía Flavia Petit Verdot 2021
Piccolo Banfi, Mendoza, Luján de Cuyo, Agrelo ($$$$)
Si a la mesa de amigos son pocos y gustan mucho de los vinos con cuerpo y equilibrio, este Petit Verdot es ideal. Proviene de un sector de la viña con vides de 25 años y, desde el 2015 (primera cosecha) no solo se vinifica por separado, sino que dio vida al vino ícono de la bodega, por ser un fiel reflejo de la zona, según el asesor de la casa Michel Rolland. Sus aromas compactos hablan de frutas negras con dejos maduros. Hay fuerza en su entrada de boca, con taninos firmes y frescura. Sobre el final se perciben notas de cedro de la crianza. Y, si bien la botella le va a aportar armonía, es un tinto para disfrutar hoy, acompañando platos contundentes. Beber entre 2025 y 2030.
92,5 Puntos Portelli