Puerta del Abra, ubicada en las sierras bonaerenses, sigue sumando a la diversidad del vino argentino con una nueva añada de Insólito Cabernet Franc 2020, un vino que no solo expresa el potencial del terroir de Balcarce, sino que reafirma el camino de exploración e identidad que la bodega ha elegido transitar.
La cosecha 2020 llega con una impronta singular, marcada por la influencia del clima serrano y el trabajo meticuloso en el viñedo. Delfina Pontaroli, enóloga de la bodega, explica: “Fue una añada que nos desafió, pero al mismo tiempo nos dio un Cabernet Franc con una expresión varietal muy pura, con notas especiadas, frutas rojas frescas y una textura envolvente que persiste en boca”.
En Puerta del Abra, la filosofía de mínima intervención y máximo respeto por la naturaleza es una premisa innegociable. “Nosotros dejamos que el viñedo hable. No buscamos enmascarar lo que nos da el lugar, sino potenciarlo”, agrega Delfina. Esa premisa se traduce en prácticas vitícolas sostenibles y en vinificaciones que realzan la tipicidad de cada cosecha.
Insólito Cabernet Franc 2020 es una muestra de ese trabajo. El vino ha sido criado durante 24 meses en barricas de roble francés de varios usos, un proceso que le aportó “profundidad, estructura y elegancia sin perder la frescura de la fruta”. Delfina destaca que lo que más le gusta de este vino “es su equilibrio. Tiene la intensidad justa, pero a la vez una frescura que lo hace muy bebible”.
La idea de Delfina y todo el equipo de la bodega Puerta del Abra es clara: buscan lograr vinos que tengan estructura, pero sin perder fluidez y tensión en boca.
Vale decir que Balcarce tiene un clima templado, suelos con alto contenido de calcáreo, presencia de días nublados y mañanas neblinosas hacia el fin del ciclo de la uva. Todos esos factores, cuenta Delfina, intervienen en que la expresión del varietal se incline más a las notas especiadas, piracínicas y de grafito; también le agrega trazos de hierbas aromáticas.
Sobre esto último, la enóloga aclara que “es algo que observamos en todos nuestros vinos tintos. Son características que valoramos mucho y tratamos de realzar en el proceso de vinificación”.
Una zona que crece
Además del perfil sensorial, este Cabernet Franc cuenta una historia. La de un terroir joven que se abre camino en la escena vitivinícola argentina con una propuesta distinta. “Siempre nos preguntan cómo es hacer vino en Balcarce, y la verdad es que cada año nos sorprende. Hay algo en estas sierras que imprime un carácter muy especial en los vinos”, reflexiona Delfina.
El Cabernet Franc ha ido ganando protagonismo en nuestro país en los últimos años, convirtiéndose en una de las variedades más prometedoras del país. “Es un varietal que tiene una versatilidad increíble. En Argentina hemos visto que se adapta a diferentes regiones, expresando matices distintos en cada una de ellas”, comenta Delfina. Su capacidad para ofrecer desde vinos frescos y frutados hasta versiones más estructuradas y complejas, lo posiciona como una apuesta firme para el futuro de la vitivinicultura nacional.
Con esta nueva añada, Puerta del Abra consolida su lugar innovador. “Estamos en un lugar donde nadie había hecho vino antes, y eso nos motiva a seguir explorando y descubriendo lo que nuestro terroir tiene para ofrecer. Lo que más nos interesa es encontrar la mejor versión de cada vino, trabajando juntos como equipo y siempre superándonos”, concluye Delfina.
Fuente: Nicolás Orsini (Asociación Argentina de Somelieres)