Bodega Gamboa inauguró recientemente «Atlántica», su restaurante emplazado en pleno viñedo de General Madariaga, un enclave que se consolida como destino enoturístico del sudeste bonaerense. La apertura completa el ecosistema de experiencias que la bodega viene desarrollando en la zona, donde ya ofrece visitas guiadas, degustaciones y recorridos entre las vides.
El nombre resume la esencia del proyecto: la cultura del vino que distingue a Gamboa, atravesada por la influencia oceánica de una región marcada por la cercanía al mar. Rodeado de viñedos, lagunas y paisajes típicos de la llanura bonaerense, Atlántica propone una cocina de kilómetro cero, estacional y profundamente vinculada con su entorno.
La propuesta se apoya en una cocina de producto, trabajada con técnica y sensibilidad. Ingredientes frescos y de origen local dan vida a un menú donde el campo y el mar conviven en cada plato, reflejando la proximidad de ambos territorios. Una cocina que no se limita a describir el paisaje, sino que lo expresa. Los vinos de Bodega Gamboa son parte constitutiva de la experiencia.
Cabe destacar que Gamboa Madariaga, ubicada estratégicamente en las cercanías de la rotonda de General Madariaga (intersección de las rutas 56 y 74) apuesta a convertirse en una parada inevitable para los viajeros.
En un campo de 35 hectáreas, por ahora sólo 7 están plantadas con hileras de Malbec, Pinot Noir, Cabernet Franc, Tannat, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Semillón y Marselan, entre otras cepas. El verano pasado tuvieron su primera cosecha.

Cómo es el restaurante Atlántica
Aunque el wine bar ya ofrecía algunos platos ligeros para acompañar los vinos, la bodega acaba de inaugurar un restaurante, Atlántica, con un generoso deck con vista a los viñedos y el atardecer en el campo.
El menú es fijo y se elabora con productos de estación. Cuesta $ 82.000 y comienza con un tapeo abundante y diverso para compartir: empanada de carne cortada a cuchillo con mojo de tomate, crudo de pesca con vinagreta de achiote, cítricos y criolla de estación, ricota ahumada, zapallo, jamón crudo y miel picante, tartare de lomo con alioli, alcaparras y crocante de parmesano, focaccia de fermentación prolongado, crema de calabaza, jengibre y leche de coco y crema de cajú, brócoli, miso y manteca noisette.
Para el plato principal hay tres opciones: molleja en tres cocciones con puré de manzana y lechuga a la plancha, ojo de bife con puré de zapallo ahumado y hojas verdes de temporada o arroz meloso de mar con langostinos y leche de coco.
Le sigue un pre postre de queso regional con conserva única de tomate y una mesa dulce con mousse de chocolate amargo con aceite de oliva y sal en escamas y un ganache de yogur y chocolate blanco con fruta de estación en almíbar y crumble crocante.
Los platos pueden acompañarse con vinos elegidos a la carta o con una selección de 3 o 5 copas que acompañen los distintos pasos ($ 33.000 o $ 55.000, en cada caso).
Tanto la bodega como el restaurante abren de jueves a domingo de 12 a 17 (Reservas vía WhatsApp: 11 3069-8233).
Fuente: sebarios.com.ar y Clarín Gourmet
Fotos: Clarín Gourmet