Cuesto mucho entender el valor agregado de un vino, sobre todo porque la mayoría no puede pagar más de $10.000 la botella. Y mientras el 37% del consumo interno se lo lleva el vino en cartón (Tetra Brik), más de un 50% está compuesto por otros formatos, incluyendo botellas de menos de ese precio. Esto significa que el porcentaje de vinos premium, súper premium y alta gama que se comercializa en el mercado local es menor al 10%. Y la tendencia en el corto plazo es que la situación actual se va a extender. Es por ello que las bodegas comenzaron a concentrarse en esta franja, dejando de lado los lanzamientos que, saben les aporta prestigio, pero no caja. Y en estos momentos, las bodegas necesitan vender. La buena noticia para el consumidor es que la industria viene evolucionando desde hace muchos años. Reconvirtiendo los viñedos y tecnificando las bodegas. También el know how de los hacedores se ha incrementado de manera exponencial, ya que hoy la información viaja rápidamente y los hallazgos se comparten. Además, los viajes permanentes a las principales zonas vitivinícolas y la visita de asesores internacionales, permite consolidar el rumbo cualitativo de los vinos.
Pero el consumidor no está para esperar y necesita respuestas rápido. Que significan buenos vinos a un precio que pueda pagar. Y, al parecer, en la Argentina de hoy, eso estaría alrededor de los $10.000 la botella. Un precio que se sabe a la bodega le debe dejar poco margen, pero que, en el multiplicador, puede permitir un buen negocio. Negocio que solo pueden encarar las grandes bodegas. No obstante, ya hay bodegas medianas adoptando el mismo camino, porque tienen la misma necesidad de vender.
¿Cómo son estos vinos? Ante todos bien elaborados. Porque hoy, el consumidor se ha vuelto muy exigente en cada segmento. Por lo tanto, técnicamente deben ser vinos bien logrados, y con una calidad y estilo consistente. Es decir, que no cambien con cada fraccionamiento o cosecha. Porque en esta franja de vinos hay fidelidad. Una fidelidad entre consumidor y etiqueta, que se forja a través de los años y gracias a la sana costumbre de disfrutar en la mesa diaria un par de copas de vino. Esto significa que este tipo de consumidor es un gran conocedor de lo que toma.
Estos vinos también nacen desde el viñedo, pero seguramente la cosecha será mecanizada, aunque no por ello menos cualitativa. Sino, simplemente para bajar costos y optimizar tiempos. En bodega, hacen falta mucha tecnología y equipos para poder procesar buenas cantidades de uva sin que pierdan atributos. La vinificación seguramente será también rápida, porque son vinos que se comercializan jóvenes, justamente para evitar costos financieros. Por ende, tanto tinos, como blancos y rosados, deben ser del año, o a lo sumo de uno o dos años, pero no más. Para evitar que pierdan su gracia. La clave de estos vinos estará dada por la frescura y la expresión. Estos vinos tienen que tener aromas y sabores. No porque se los deguste de manera exigente, sino porque deben ser agradables. Y un vino que no dice nada, pierde impacto. A su vez, y dentro de su estilo, también debe ser equilibrado. Porque un trago rústico, le restará atractivo. Claro que, si el vino es bebido directamente durante la comida, todas sus posibles “rusticidades” quedan bien disimuladas.
Peor para determinar si un vino está bien logrado, es necesario degustarlo solo, entendiendo que no se le puede pedir carácter de lugar ni complejidad a un vino de alrededor de $10.000. Pero sí que su trago sea agradable. Y, cada vez hay más vinos así. Ya están llegando al mercado los vinos 2026, pero también hay varios 2025 y 2024 para descubrir. Y si se lo disfruta mucho, por qué no, adoptar en casa para la mesa diaria.
5 vinos para adoptar en casa
El Último Tramo Cabernet Sauvignon 2025
Bodega El Esteco, Catamarca, Altos Valles Calchaquíes $
No solo es lo más nuevo de El Esteco, la bodega más importante del NOA, sino que es una línea 100% by Claudio Maza (y equipo) quien, si bien está en la bodega desde hace más de 20 años, desde la salida de Alejando Pepa, se convirtió en enólogo principal de la casa. Y Claudio conoce como pocos Chañar Punco. Eso explica la tipicidad varietal de este vino, mientras que la frescura está dada por los suelos mayormente pedregosos. Su trago mordiente, resalta la fruta y las especias.
89 Puntos Portelli
Mi Terruño Expresión Sauvignon Blanc 2025
Bodega Mi Terruño, Mendoza, Valle de Uco, Tupungato $
María Eugenia Baigorria, enóloga y propietaria de la bodega, logra un blanco refrescante y aromático, aunque su carácter varietal no es tan obvio. Ya que en boca habla más de frutas blancas. De buen volumen y paladar franco, en su trago mordiente revela la expresión típica del Sauvignon. Siendo un vino ideal para servir como aperitivo o con un buen plato casero, como arroz con pollo.
89 Puntos Portelli
Aicardi Contra Flor Pinot Noir 2022
Bodega Aicardi, Neuquén, San Patricio del Chañar $
Se sabe que el Pinot Noir en Patagonia se da muy bien, aunque ello no implique que sea muy difícil lograr un buen exponente. Y más aún, de precio amable, como este de Aicardi. Una de las pocas bodegas del valle, y la más pequeña. Dedicada a hacer vinos en pequeñas partidas y solo con uvas propias. YA en la copa se advierte que es un buen Pinot y, si bien pasaron cuatro años desde su cosecha, mantiene aromas y sabores típicos.
90,5 Puntos Portelli
Aquiles Cabernet Franc 2023
Zingaretti Wines, Mendoza, Valle de Uco, Villa Bastías $
En este vino nuevo se nota como el Cabernet Franc tiene capacidad para adaptarse bien a diferentes lugares, y seguir ostentando carácter y tipicidad. Ya que, si bien sus aromas son poco expresivos, se adivina bien el varietal. De paladar fluido, tiene buena frescura, y eso resalta sus texturas mordientes finas y los sabores del final de boca; frutas rojas y hierbas. Bien logrado.
90,5 Puntos Portelli
Luna Benegas Cabernet Sauvignon 2024
Benegas, Mendoza, Maipú, Cruz de Piedra $
Hay algo especial en los Cabernet Sauvignon de la Primera Zona. Puede ser por costumbre del paladar genético (como decía Brascó) o por lo bien que se adaptó la variedad a dicho terruño. Y eso se ve reflejado en todo tipo de exponentes, como este de Benegas. Que se mantiene joven, más allá de su estilo clásico. Sus aromas son bien típicos y su frescura llena la boca. Las texturas incipientes se sienten amables por el paso del tiempo y, como siempre, mantiene cierto carácter y fuerza.
91 Puntos Portelli