El International Canned Wine Competition consagró al vino en lata Tintillo 2025 (Malbec, Bonarda) de Bodega Santa Julia con el máximo galardón. El certamen reunió 87 muestras de 4 continentes y entregó 30 medallas de oro.
Este resultado pone a una etiqueta argentina entre los vinos reconocidos en una categoría que busca consolidar su lugar en el mercado internacional.
La International Canned Wine Competition fue creada en 2019 por Allan Green, un experimentado organizador de concursos vitivinícolas y coleccionista de latas de vino. La edición 2026 se llevó a cabo en el predio ferial «Mendocino County Fairgrounds», en Boonville, California (EE.UU.).
Los vinos participantes fueron evaluados por un jurado liderado por Robert Williams Jr., PhD, fundador de WIC Research, una empresa líder en el mercado del vino en lata. Entre el panel de evaluadores se destacan Dan Berger, periodista especializado y organizador de concursos de vinos; Laura Ness, periodista y columnista del sector vitivinícola; y Greg Richtarek, especialista en compras y comercialización de vinos para el comercio minorista.
En su octava edición, el certamen recibió 87 muestras y otorgó 30 medallas de oro. Entre los productos distinguidos hubo vinos tranquilos, espumosos, rosados y bebidas preparadas a base de vino. El concurso también contempla reconocimientos específicos para el diseño de los envases, una dimensión relevante para una categoría en la que la presentación forma parte de la experiencia de consumo.
Desde su creación, la competencia se propuso dar visibilidad a los vinos en lata y promover estándares de calidad para este formato. Según las cifras publicadas por la propia organización, en sus ocho ediciones evaluó un total de 1.584 vinos enlatados. La participación internacional es uno de los rasgos del concurso, con representación de América, Europa, Asia y Oceanía.

Sobre el vino
Tintillo es un vino tinto de Bodega Santa Julia elaborado a partir de un corte de Malbec y Bonarda en partes iguales. Las uvas Malbec provienen de del Valle de Uco, y las Bonarda, de Santa Rosa.
Una de las particularidades del vino es su método de elaboración, que utiliza la maceración carbónica, seguida del prensado y la fermentación con levaduras seleccionadas. Esta técnica busca preservar la expresión frutal de las uvas y contribuye a definir el estilo fresco y jugoso que lo caracteriza.
A la vista, presenta un color violeta oscuro con reflejos azulados. En nariz, despliega aromas intensos de frutas rojas frescas, entre ellas frutillas, frambuesas y cerezas, acompañadas por sutiles notas verdes. En boca, se destaca por su textura jugosa, taninos dulces y una acidez natural que aporta frescura y prolonga la sensación frutal en el final.
El resultado es un tinto expresivo, de trago ágil y estructura suficiente para conservar su carácter incluso cuando se sirve a baja temperatura.
Precisamente, beberlo frío es parte de la propuesta de Tintillo: una manera de presentar el vino tinto en un registro más informal, sin renunciar a la intensidad aromática ni a la presencia en boca.
Su presentación en lata de 269 mililitros acompaña esa búsqueda. El envase individual facilita el transporte y permite incorporar el vino a situaciones de consumo diferentes de las asociadas habitualmente a la botella, como encuentros al aire libre, picnics o reuniones informales.
Fuente: Puntovid