La bodega jujeña presenta tres etiquetas elaboradas en el hotel Altos de la Viña (de Jujuy) mediante el método tradicional francés. El lanzamiento es el resultado de cinco años de investigación, aprendizaje y desarrollo y abre una nueva posibilidad para el vino de Jujuy.
La novedad es una línea de tres espumantes: uno de uvas Chardonnay, uno de Sauvignon Blanc y un Rosé. Todos elaborados íntegramente en la provincia de Jujuy bajo método tradicional.
Con este lanzamiento la bodega marca un hito para la vitivinicultura jujeña. No solo incorpora una nueva categoría de vinos a la producción local, sino que también demuestra que un territorio cuya identidad vitivinícola todavía está en construcción y puede explorar técnicas de alta complejidad y desarrollar estilos propios.

Cinco años para llegar a la primera botella
La historia comenzó en 2021, cuando Antropo Wines realizó una primera prueba de elaboración de espumantes con uvas provenientes de los Valles Templados de Jujuy (una de las regiones productivas en la provincia). Aquella experiencia, de aproximadamente mil botellas, permitió reconocer condiciones prometedoras para producir este tipo de vinos en la zona.
Sin embargo, esa primera partida no fue un punto de llegada. Fue el inicio de un proceso de investigación que se extendería durante los años siguientes y que implicó revisar decisiones, ajustar procedimientos y profundizar el conocimiento sobre las uvas y las condiciones de producción locales.

Un método que exige tiempo y precisión
Elaborar espumantes bajo método tradicional implica trabajar con una técnica que requiere precisión, conocimiento y, sobre todo, tiempo.
Cada decisión puede influir en el resultado final: desde la selección del vino base hasta los tiempos de crianza. El método es capaz de potenciar las mejores cualidades de un vino, pero también de hacer más evidentes sus defectos. Debido a esto, no admite demasiados márgenes de error y exige un seguimiento constante durante todo el proceso.
Para Antropo Wines, asumir ese desafío significó profundizar las posibilidades de un territorio que históricamente no ha sido asociado con la elaboración de espumantes. El resultado es una línea que combina una técnica de tradición internacional con una búsqueda situada en Jujuy.
Tres etiquetas, tres interpretaciones
Cinco años después de aquella primera experiencia, el proyecto se concreta en tres etiquetas que expresan distintas interpretaciones de una misma técnica.
El Chardonnay representa el perfil más clásico de la línea. El Sauvignon Blanc propone una búsqueda más moderna y disruptiva. Mientras que el Rosé ofrece una expresión más amable y accesible. En conjunto, los tres espumantes muestran distintas posibilidades para una elaboración que comienza a abrirse camino en la provincia.

Un nuevo horizonte para el vino jujeño
La llegada de estos espumantes constituye un antecedente relevante. La experiencia de Antropo demuestra que la investigación y el conocimiento técnico pueden abrir nuevas posibilidades para la producción local, incluso en categorías que hasta ahora no formaban parte de la historia vitivinícola de Jujuy.
Antropo eligió llamar “Primero” a este lanzamiento. El nombre sintetiza su carácter inaugural, pero también el recorrido necesario para concretarlo: cinco años de pruebas, aprendizaje y trabajo sostenido para transformar una hipótesis en una línea de vinos.
Porque ser los primeros no se trata únicamente de llegar antes. En este caso, significa abrir un camino. Significa demostrar que Jujuy también puede elaborar espumantes de método tradicional y que, en cada botella, hay una nueva forma de contar el futuro de su vitivinicultura.