Bajo el concepto «Los clásicos de siempre, mejores que nunca», las hamburguesas Big Mac, Cuarto de Libra (simple y doble), McNífica, las hamburguesas dobles y triples, McCrispy y las nuggets incorporan mejoras en sus ingredientes y en su preparación para lograr hamburguesas más calientes, más jugosas y más sabrosas, sin perder la esencia que las convirtió en las favoritas de millones de personas.
Entre los principales cambios se destacan panes más suaves y perfectamente tostados, elaborados con ingredientes naturales; carne 100% vacuna más jugosa gracias a nuevos procesos de cocción; cebolla incorporada directamente sobre la carne durante la cocción para potenciar su sabor; queso servido a la temperatura ideal para lograr un mejor derretido e ingredientes frescos cuidadosamente seleccionados para garantizar la máxima calidad.
«La calidad siempre fue parte del ADN de McDonald’s y es un compromiso que revisamos y perfeccionamos constantemente. Esta evolución que se viene realizando en nuestros clásicos es el resultado del trabajo conjunto con nuestros proveedores y nuestros equipos en los restaurantes, cuidando cada detalle, desde el origen de los ingredientes hasta el momento en que cada hamburguesa llega a la mesa de nuestros clientes», señaló Fernando Arango, Gerente de Comunicaciones Corporativas de Arcos Dorados.

Del origen a la mesa
En Argentina, el 95% de los ingredientes que utiliza McDonald’s proviene de proveedores argentinos certificados, que acompañan a la marca bajo los más altos estándares de calidad, seguridad alimentaria y trazabilidad. Desde la selección de las materias primas hasta la preparación final en cada restaurante, cada etapa del proceso está diseñada para garantizar una experiencia consistente para los clientes.
Fuente: La Voz