Bodega Cuchillo de Palo lanza dos nuevas etiquetas que reafirman su compromiso con la expresión del terroir y con una visión creativa. La cepa, Pinot Noir, el resultado: dos vinos nacidos en el mismo lugar, pero concebidos con miradas complementarias.
Ambos provienen de Vistaflores en el Valle de Uco de Mendoza, a más de mil metros de altitud, donde los viñedos encuentran el equilibrio perfecto entre amplitud térmica y suelos con identidad. De allí surgen dos vinos 2023 que, aunque comparten origen, se diferencian en estilo, intención y momento de disfrute.
Dos estilos, una misma raíz
Cuchillo de Palo Pinot Noir 2023 es la versión más introspectiva, artesanal y compleja de esta dupla. Elaborado con un 100 % de uvas Pinot Noir, a la vista se presenta con un rojo rubí intenso y reflejos granates. En nariz, combina frutas rojas maduras —como cerezas y frambuesas— con especias y hierbas: clavo de olor, tomillo, orégano. En boca, los taninos sedosos, la acidez equilibrada y un final prolongado con notas de cacao y frutos secos completan una experiencia sofisticada y armónica. Ideal para maridar con risottos de hongos, fiambres artesanales o carnes como el ciervo, tiene un alcohol de 12,30 %.

Precio sugerido de $20.500.
Del otro lado del espectro se encuentra Casa de Herrero Pinot Noir 2023, una interpretación joven, ligera y sin vueltas. Con su color rubí brillante y reflejos violáceos, invita a disfrutar sin protocolo: frutas rojas frescas como frutillas y grosellas, flores sutiles y un toque herbáceo completan su paleta aromática. En boca es jugoso, con taninos suaves, acidez refrescante y un perfil liviano que lo vuelve ideal para el tapeo o una mesa distendida. Su alcohol es de 12,50 %.

Precio sugerido $14.800.
Ambos vinos ya están disponibles a través del sitio web y en su cuenta de Instagram.
Fuente: El Planeta Urbano