El emprendimiento vitivinícola fundado por Eduardo Tuite, Bodegas Gamboa, abrió una nueva etapa de crecimiento con la puesta en marcha de su segunda bodega. Después de más de una década de desarrollo en Campana, la empresa desembarcó en General Madariaga, donde acaba de finalizar un establecimiento con capacidad para elaborar hasta 50.000 litros de vino. Además, es la primera bodega en ofrecer la venta de parcelas de viñedos desde los 13.000 dólares.
El nuevo predio ocupa 36 hectáreas, fue adquirido en 2022 y está ubicado a pocos minutos de Pinamar, Cariló, Villa Gesell y Mar de las Pampas. Allí también funcionará un restaurante y será la base desde la cual la compañía buscará ampliar su presencia en la costa bonaerense, una zona que, según Tuite, reúne dos de las condiciones que siempre buscó para desarrollar una bodega: cercanía con un polo turístico y un terruño distinto a los tradicionales.
«Nuestro objetivo siempre fue desarrollar bodegas en lugares donde el turismo ya existe. En Campana apuntábamos a quienes buscaban una escapada cerca de Buenos Aires y, en este caso, la idea es acompañar el movimiento que genera la costa durante buena parte del año», explicó el empresario.
Economista de profesión y con una trayectoria vinculada al turismo, Tuite buscaba desarrollar una propuesta cerca de la ciudad, en sintonía con la histórica bodega mendocina López que avanza con viñedos en la costa. La idea era que quienes no podían viajar hasta Cuyo encontraran una experiencia similar sin recorrer más de mil kilómetros, combinando vino, gastronomía y contacto con la naturaleza en un mismo lugar.
La búsqueda del campo llevó varios meses. Recorrió distintos establecimientos hasta encontrar un predio en Campana, lindero a la Reserva Natural Otamendi, que reunía las condiciones que buscaba. Antes de avanzar con la compra realizó estudios de suelo y clima junto a especialistas para evaluar si la zona podía sostener un viñedo de calidad.
«Había muy poca experiencia sobre el desarrollo de viñedos en esta zona y por eso decidimos trabajar primero sobre los estudios agronómicos. Queríamos comprobar que el suelo y el clima reunían las condiciones necesarias antes de plantar», recordó Tuite.
En una primera etapa compró 48 hectáreas mediante una hipoteca y, poco tiempo después, surgió la posibilidad de incorporar un campo lindero. Para avanzar con esa adquisición convocó a un grupo de inversores y constituyó un fideicomiso. Sin embargo, con el correr de los años aparecieron diferencias sobre el rumbo que debía tomar el emprendimiento. Mientras parte de los socios impulsaba un desarrollo inmobiliario tradicional, Tuite insistía en mantener el concepto original centrado en el vino y el turismo.
Tiempo después recompró las participaciones y recuperó el control del proyecto. Con nuevas adquisiciones terminó conformando las actuales 63 hectáreas de Campana, donde hoy la bodega tiene implantadas 10 hectáreas de viñedos y produce alrededor de 20.000 litros anuales.

Eduardo Tuite, fundador de Bodega Gamboa
Los vinos bonaerenses
La primera cosecha llegó en 2021, más de una década después de que Tuite comenzara a trabajar en el proyecto. Ese proceso también sirvió para validar las condiciones del viñedo y avanzar en la elaboración de las primeras etiquetas producidas íntegramente con uvas de Campana.
Un año después, el Pinot Noir obtuvo 94 puntos en la guía del crítico británico Tim Atkin, una de las publicaciones de mayor referencia para la industria vitivinícola. «El puntaje no habla solamente del trabajo del enólogo. Para hacer un buen vino primero tiene que haber una buena fruta y eso confirmó que el lugar tenía condiciones para producir vinos de calidad», señaló Tuite.
Actualmente, la producción se concentra en Pinot Noir, Malbec y Cabernet Franc. A esas variedades se fueron incorporando nuevas cepas, entre ellas Marselan, además de Chardonnay, Riesling y Petit Verdot, que hoy se elaboran en partidas reducidas mientras la bodega evalúa su comportamiento en la zona.
Fuente: iProfesional