El Club Atlético Boca Juniors fue fundado en 1905 por cinco genoveses y si bien la Bombonera no tiene un restaurante dentro de sus instalaciones, desde el año pasado uno puede comer en «Genovés», bodegón moderno con una vista privilegiada del estadio. La cocina, comandada por el chef Pablo Greco, cuenta con algunos platos identificables con la gastronomía regional de la Liguria, pero aúna esas tradiciones con la parrilla argentina y otros platos de la culinaria porteña reversionados.

Greco optó por no hacer más de lo mismo, por lo cual y apelando a la tecnología disponible (el Josper, por ejemplo), reversionó clásicos porteños como la lengua a la vinagreta y el churrasquito de cerdo a la riojana. Y mucha imaginación y creatividad.
La parrilla ofrece también algunas opciones especiales, fuera de lo tradicional, como el «asado emperador» para compartir (que demanda una espera de 40 minutos), o la ceja de bife entera de 900 gramos que fue la que se probó.

La degustación comenzó con aceitunas como aperitivo; un clásico genovés, fainá con provolone; lengua de vaca a la vinagreta hecha en el Josper; porchetta casera con salsa tártara; y vitello tonnato (mejor escribirlo en italiano).
Hay también una provoleta «Genovés», con tomates secos, rúcula y salame de campo especial; o la straciatella con mortadela genovesa, así como platos de embutidos, fiambres y quesos artesanales.
Por el lado de la parrilla, las achuras y embutidos siempre son una tentación para el público local: chorizo de ternera- cerdo 70/30, morcilla, chinchulines, salchicha parrillera y mollejas.

Los cortes de carne son variados y, a los dos ya mencionados, se suman el ojo de bife y el bife de chorizo (550 gramos); asado banderita (700); vacío o vacío del fino (800), y cuarto de pollo o pechuga al Josper. También dos opciones de pescado: salmón y chernia.
Del rubro «Platos & Minutas», el chef nos hizo probar el ya mencionado churrasquito de cerdo a la Riojana, reversión de un plato creado en Chilecito y que lleva en su receta original costillitas en vez de churrasquito. Hay milanesas, pastel de papas y lomo a la pimienta.
Pasamos finalmente por el nutrido capítulo de «Pastas & Risotti». Una especialidad del chef que conocemos desde hace tiempo, son los «Conchiglioni Gamberi» (pronúnciese «conquilloni») rellenos en este caso de brunoise de vegetales y langostinos.

Una alternativa genovesa son los gnochetti con pesto. Otras opciones son los fettuccine nero di sepia con crema de lima, zucchini y salmón; ravioli dello chef de ternera y verdura con panceta, tomate confitado y ricota ahumada; gnocchi de sémola a la romana; lasagna «Genovés», y por último risotto al funghi o al salmone. Se completa el menú, con guarniciones, ensaladas y sándwiches (ideales por el horario corrido).
Los postres son los clásicos porteños, como panqueques de dulce de leche o los argentinísimos de manzana al Rhum (con helado de crema); flan casero; degustación de mousses; banana Split; queso y dulce o helados. Y pastelería a toda hora.
En la carta de vinos predominan las bodegas más reconocidas del mercado, en tanto que hay una coctelería bien nutrida de clásicos, así como de destilados y licores. El agua puede ser AQA, pero siempre es mejor elegir embotellada, en este caso Villavicencio.

Genovés rinde homenaje a la esencia del barrio, tal como lo denota su nombre, con el atractivo extra para los que pintan de azul y oro. Es apto también para no bosteros, porque siempre resulta atractivo el folclore futbolero con la Bombonera de fondo, aunque uno se vista con otros colores.
Genovés – Brandsen 923, La Boca. Teléfono: + 54 911 3421 2493. Horarios: todos los días, de 09:00 a 00:00. Precio: $$$. Reservas: IG: @genovesrestaurante

Fuente: Fondo de Olla