La marca de cerveza Imperial ingresó en la categoría sin alcohol con el lanzamiento de dos nuevas variedades, rubia y roja. Para el desarrollo, la compañía hizo una inversión de $ 2000 millones, entre maquinaria, desarrollo industrial y marketing.
En la Argentina, el segmento pesa menos del 1% del mercado total de cervezas. Las proyecciones realizadas por la marca estiman que en un plazo de cinco años ese número se podría ampliar hasta un 10 por ciento.
“En España 2 de cada 10 cervezas que se venden son sin alcohol. En México, la categoría representa el 16% del mercado. Nosotros vemos que hay potencial de crecimiento, pero apostamos a consolidarnos en los números que tienen países con un consumo similar al argentino. En los últimos tres años tuvo un crecimiento anual promedio de alrededor del 14%”, explicó Rodrigo Santillán, brand manager de Imperial.
El ejecutivo destacó, además, que en la actualidad los clientes están en búsqueda de nuevas propuestas y diferentes ocasiones de consumo. Por ello, la marca sumó primero a diversificar su portfolio con nuevas variedades y ahora apostó por la categoría sin alcohol. Imperial es la segunda marca de CCU que ingresa en el segmento, tras el lanzamiento de Heineken 0.0 a principios de año.
Desarrollo
La marca trabajó durante un año y medio en el desarrollo de estas nuevas variedades. Para ello debieron importar una máquina desalcoholizadora en la que se invirtieron $ 600 millones. Además, para el envasado en latas de un calibre diferente, de 355 ml, se desembolsaron $ 120 millones en un adaptador para la línea existente.
Las nuevas variedades comenzaron a distribuirse a principios de octubre en las zonas más calientes de consumo veraniego. Para este mes se espera que ya esté disponible en todo el país.
Además para el verano, la marca buscará posicionar las variedades con una campaña de sampling. A quienes compren una cerveza regular les darán una sin alcohol para que la prueben.
Fuente: El Cronista