En el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, el paisaje de olivares crece entre sierras bajas, campos abiertos y la influencia del Atlántico. En esa franja del territorio bonaerense se consolidó en los últimos años una producción de aceite de oliva virgen extra que combina actividad agrícola, turismo rural y gastronomía.
El circuito conocido como Ruta del Olivo conecta establecimientos productivos que abren sus puertas al público. Las visitas incluyen recorridos por las plantaciones, explicaciones técnicas sobre el proceso de elaboración y degustaciones de aceite.
El itinerario abarca emprendimientos en Coronel Dorrego, Bahía Blanca, Mar del Plata, Tornquist, Puán y Adolfo Alsina. Entre ellos se encuentran La Fran Ca en Mar del Plata; Estilo Oliva, Capilla Nuestra Señora del Olivo y Rumaroli en Coronel Dorrego; Olivos del Napostá, Oliva Olivos y Fincas Nobles Caciques en Bahía Blanca; Olivares de las Sierras en Tornquist; Epu Antu en Puán y Recóndito Olivares en Adolfo Alsina.
La actividad también tiene su calendario propio. En Coronel Dorrego se celebra cada año la Fiesta Provincial del Olivo, mientras que entre el 16 y el 20 de marzo se realiza la Semana del Olivo, con propuestas vinculadas a la producción y la gastronomía.
Más allá del circuito productivo, el oleoturismo propone acercarse al proceso que va del árbol a la mesa: caminar entre los olivares, participar de la cosecha, conocer la molienda y aprender a identificar aromas y sabores del aceite recién elaborado.
La Fran Ca, el primer aceite de oliva marplatense
Hace 16 años, Carlos Alberto Lagassa y Silvana Valfredo decidieron producir su propio aceite de oliva. El proyecto comenzó en un pequeño predio ubicado en Playa Serena, al sur de Mar del Plata, cerca del mar. Así nació La Fran Ca, el primer aceite de oliva virgen extra elaborado en la ciudad.
En 2009 plantaron 100 olivos de las variedades Arbequina, Picual y Coratina, traídos desde San Juan. Con el tiempo sumaron nuevos ejemplares y en 2015 incorporaron Changlot Real. Hoy el olivar reúne unas 700 plantas distribuidas en media hectárea.
La primera extracción se realizó en 2013. Desde entonces elaboran un aceite que combina las cuatro variedades. La producción anual ronda entre 80 y 100 litros, lo que se traduce en una cantidad limitada de botellas.

Los visitantes pueden participar de degustaciones en el predio. El aceite se sirve en vasos de cata de base ancha y color oscuro, diseñados para concentrar los aromas. Luego se prueba en pequeños sorbos, generalmente acompañado por pan casero elaborado por los anfitriones.
El lugar también incorporó propuestas turísticas. Cuenta con un horno de barro ecológico, una pileta y un sistema de iluminación en el olivar que permite organizar encuentros y cenas al aire libre. Contacto: 2233390240 | IG: @olivareslafranca
Olivos del Napostá: olivicultura y bienestar
En la localidad de Cabildo, partido de Bahía Blanca, César Di Domenico y Víctor Serafini desarrollan desde 2014 el proyecto Olivos del Napostá. Ambos médicos decidieron impulsar un emprendimiento ligado a la producción de aceite de oliva y al turismo rural.
Implantaron 20 hectáreas de olivos bajo sistema intensivo y adaptaron una casona inglesa construida en 1910 para recibir huéspedes. Allí funciona un espacio que combina alojamiento, actividades vinculadas al bienestar y propuestas gastronómicas.

La iniciativa incluye un Centro de Bienestar y una oferta culinaria basada en productos regionales. Entre los platos que forman parte de la experiencia se destaca el cordero patagónico al asador acompañado con aceite de oliva.
Finca Oliva Olivos: producción y gastronomía
Sobre la antigua traza de la Ruta Nacional 3, en Bahía Blanca, funciona Finca Oliva Olivos, un emprendimiento familiar dedicado a la producción de aceite de oliva y conservas.
El establecimiento comenzó con 14 hectáreas plantadas y hoy supera las 3.600 plantas. Cuenta con almazara propia, lo que permite realizar la extracción del aceite pocas horas después de la cosecha.
«Nuestra actividad principal es la producción de aceite de oliva virgen extra. Contar con almazara propia nos permite realizar la extracción dentro de las ocho horas de cosechado», explicó su propietario, Franco Tamburo.

El predio ofrece recorridos guiados con degustaciones y explicaciones sobre el proceso productivo. Durante la temporada de cosecha, entre abril y junio, los visitantes pueden participar en la recolección de aceitunas.
La propuesta gastronómica incluye el restaurante Resto La Finca, con menús de tres y cuatro pasos, además de una casa de té con pastelería y opciones para distintos tipos de dietas.
Epu Antu: tierra de dos soles
En el partido de Puán funciona Epu Antu, un emprendimiento impulsado en 2006 por la cooperativa local. Su nombre proviene del mapuche y significa «tierra de dos soles», en referencia al reflejo del sol sobre la laguna cercana.
El lugar ofrece visitas guiadas por el olivar y la almazara. Durante el recorrido se explica el proceso de producción del aceite de oliva y se comparte información sobre el desarrollo de la actividad olivícola en la Argentina.
Las visitas concluyen con degustaciones de aceite para reconocer aromas, texturas y variedades. El establecimiento también organiza jornadas de cicloturismo entre los olivares.
Recóndito Olivares: producción y tradición cultural
En la colonia San Miguel Arcángel, partido de Adolfo Alsina, el proyecto Recóndito Olivares se desarrolla en un territorio marcado por la presencia histórica de comunidades alemanas del Volga.
El emprendimiento combina cultivo de olivos, turismo rural y actividades vinculadas a la permacultura. Los visitantes pueden realizar caminatas guiadas por el predio, recorrer la huerta y participar de encuentros en un refugio construido con materiales naturales.

«El proyecto busca sostener el arraigo y trabajar pequeñas superficies con un modelo de producción a largo plazo», explicó el productor Leandro Schneider.
Entre las propuestas gastronómicas se ofrece el Olivalatte, una infusión elaborada con hojas de olivo y leche.
Rumaroli: tecnología aplicada al aceite de oliva
En Coronel Dorrego funciona Rumaroli, un establecimiento que cuenta con almazara equipada con tecnología italiana para la molienda y extracción del aceite.
El proceso se realiza bajo estándares que priorizan la rapidez entre la cosecha y la elaboración, con el objetivo de preservar las características del fruto.
El emprendimiento participa en ferias gastronómicas y ofrece catas guiadas para difundir la cultura del aceite de oliva y promover su consumo.
Fuente: The Cook and The Wine
Foto principal: TN