Brunette, un sparkling sin alcohol elaborado a partir de uvas Chardonnay de primera calidad e infusionado con botánicos -con notas caramelizadas, toques de clavo de olor, manzanilla y un final amargo-, fue listado entre los 12 mejores vinos sin alcohol de 2026. Además, recibió recientemente una Medalla de Plata en los No and Low Alcohol Wine Masters Awards de The Drinks Business.
Domaine EdeM fue creado en honor a Elena Maza, esposa de Nicolás Catena, para quien se desarrolló el primer vino sin alcohol de la familia. Laura Catena encargó al Instituto Catena del Vino la realización de este proyecto creativo, combinando conocimientos de análisis sensorial, experiencia en química del vino y datos de panel humano para encontrar la mejor tecnología para elaborar estos vinos. “Una bebida seductora con textura, energía cítrica y elegante floralidad, ideal para barbacoas de verano o brunchs dominicales relajados.” —Revista Decanter, 2025
Larry Rubin, en su informe de cata de Wine Spectator lo expresó así:
Puede que sea enero seco, pero las bebidas sin alcohol se han convertido en una fascinación durante todo el año. La convergencia de las tendencias de estilo de vida en constante evolución y el creciente activismo antialcohólico han reducido las estadísticas generales de consumo, especialmente entre los consumidores más jóvenes. Por lo tanto, no sorprende que tanto las marcas consolidadas como los nuevos emprendedores hayan aprovechado la oportunidad para satisfacer la creciente demanda de alternativas innovadoras y sin alcohol al vino.

Un recordatorio importante: El alcohol en el vino no es solo una sustancia intoxicante recreativa. Desempeña un papel fundamental en la forma en que percibimos el aroma, la textura, el sabor y el dulzor. Como ingrediente químico esencial, el alcohol afecta la percepción sensorial del vino en la copa. Por lo tanto, elaborar un vino desalcoholizado exitoso es un reto formidable.
Fuente: Solo Por Gusto