Finca Iral continúa consolidando su filosofía de trabajo que combina viticultura orgánica, respeto por el entorno y una mirada contemporánea del vino argentino. Con viñedos ubicados en zonas privilegiadas de Mendoza, la bodega trabaja bajo una premisa clara: elaborar vinos honestos, frescos y expresivos, capaces de transmitir el carácter del paisaje andino y la sensibilidad de quienes los crean.
En ese camino nace Aura, la nueva línea de vinos orgánicos de la bodega, creada de ese vínculo invisible que une a la tierra con quienes la trabajan día a día. En Finca Iral entienden que el vino no es solamente el resultado de un proceso, sino la expresión tangible de una energía compartida entre el paisaje, las personas y el tiempo.
Aura Pinot Noir
Es un vino 100% orgánico proveniente de Los Sauces, Tunuyán. Elaborado con fermentación de levaduras indígenas y crianza en huevos de hormigón sobre lías finas, expresa un perfil elegante y delicado. En nariz aparecen recuerdos a cerezas y guindas, mientras que en boca se muestra fresco, con taninos finos y una gran fluidez, representando una versión moderna y vibrante del Pinot Noir de altura.

Aura Rosado
Combina Pinot Noir y Garnacha provenientes de Tunuyán y Luján de Cuyo bajo protocolos orgánicos certificados. Su elaboración mediante prensado directo y crianza sobre lías logra un rosado pálido, de perfil delicado y refrescante. Aromáticamente ofrece notas de frutas rojas y flores, mientras que en boca destaca por su acidez vibrante y textura sedosa, posicionándose como un vino fresco, gastronómico y muy actual.

Aura Blend
Es un corte blanco compuesto por Chardonnay, Sauvignon Blanc y Torrontés Riojano. Proveniente de viñedos orgánicos ubicados entre Luján de Cuyo y el Valle de Uco, el vino fue fermentado con levaduras nativas y criado sobre lías en huevos de concreto. El resultado es un blanco de gran frescura y expresión aromática, donde conviven notas herbáceas, florales y cítricas con una marcada acidez y un volumen equilibrado, mostrando una mirada joven y contemporánea sobre los vinos blancos argentinos.

A través de elaboraciones orgánicas, perfiles modernos y una estética profundamente conectada con el paisaje mendocino creado por el reconocido diseñador gráfico Nano Alfonsín, la bodega reafirma su compromiso con una vitivinicultura sensible, contemporánea y en armonía con la naturaleza.
Fuente: Pablo Ponce Tiviroli (The Big Wine Theory)