A su historia en la música todo el mundo la conoce, como así también a los hits de mega reconocida banda Los Pericos. Lo que no todos conocen es el lado enogastronómico de Baleirón. Además de artista, músico y productor, Juanchi es productor de vinos, aceite de oliva, aceto balsámico y hasta un gin que este año obtuvo muchos reconocimientos. “En mi cultura y mi edad, en la mesa argentina siempre hubo vino. Simplón, de damajuana y rociado con soda o con hielo. Después, en los 90’s, empecé a apreciar los vinos de calidad. Y sobre todo a interiorizarme, ir a ferias y hacerme amigo de gente cercana al vino”, comenta. La amistad es el denominador común en todos sus emprendimientos y así fue como empezó. Primero al conocer al enólogo Marcelo Pelleriti: “Tuve la suerte de conocerlo. Nos hicimos amigos. Y de un regalo que me hizo, nació el primer vino para salir al mercado. Así fue la primera etapa de Malbecaster Wines”, recordó Juanchi.

Hoy su proyecto enológico tomó otro rumbo, una nueva etapa, con nuevos hacedores y un perfil diferente. ¿Cómo definís esta nueva era de tus vinos Malbecaster New Experience y que perfil tienen respecto a los anteriores que hacías con Marcelo Pelleriti?
Cambiamos de bodega. Hoy estamos trabajando junto a Francisco Evangelista y todo su equipo de CrowdFarming Wine. Esto también generó tener que cambiar la “onda” de los vinos. Con Marcelo hacíamos un estilo más clásico. Eran vinos para guarda, con más fruta, más madera, más alcohol. Es un estilo que a mí me gusta mucho. Pero al haber un cambio de bodega, también estuvo bueno “aggiornarlos”. Hoy elaboramos vinos más fáciles de tomar. El Malbecaster Overdrive tiene su estructura por supuesto. Pero el Álbum Blanco Revolution 9 y el Pink Flood Crazy son bastante frescos. El Champ Amp Volumen II es un espumante bien para celebración, para tomar tranquilo sin tanta complicación.
Además de los vinos, también tenés aceite de oliva, aceto balsámico y un gin, ¿cómo surgió la idea de expandirte en el mundo enogastronómico?
El aceite de oliva y el aceto los hago en Laur hace 12 años. Ahí mantuve el nombre para el aceto Malbecaster, con la estética de la guitarra. Y el aceite se llama Oil N´Roll. Incluso ha ganado medallas de oro en concursos. Obviamente Laur es un respaldó y una garantía de calidad absoluta. Y al gin lo hago con Álgido. Empezamos a elaborarlo el año pasado y ya tenemos tres reconocimientos. Una medalla nacional en Mendoza, una medalla de oro en España y otra de oro en Londres. Es un estilo London Dry, no es tan botánico experimental. Sino más bien una línea clásica, que es lo que nos gusta. Es ideal para tomarlo solo o en un cóctel, está buenísimo.

¿Cómo recibiste la noticia de medalla de oro del gin en The Global Spirits Masters Competition 2025?
La noticia fue espectacular. Mi socio (Oscar), es un genio. Sabe buscar los lugares donde ir a llevar el Gin para que se exponga y se luzca. Fue un acierto muy grande de él. Este gin es un producto que nace del gusto, de las ganas y del amor por hacer las cosas bien.
¿Qué paralelismo podrías hacer con la música y los productos que hacés?
Muchas veces el mundo del vino y el mundo de la música, se expresan a partir de una inspiración. De ganas de mostrar algo. Una forma, un estilo o un gusto personal. Después uno lo muestra y ahí ingresa el gusto del otro. En esta parte se parecen bastante los dos mundos. A veces se confunde el éxito porque algo llega a mucha gente, pero no necesariamente siempre así. Lo he vivido en la música y lo vivo también en el mundo de las bebidas y la enogastronomía. Ambos parten de la inspiración y el gusto personal y luego se exponen y son conocidos por otras personas. Después está el éxito que sucede. Yo creo que se mide en base a donde apuntabas y hasta donde llegaste.

Vinos, aceite de oliva, aceto, Gin… ¿qué es lo próximo que se viene?
Siempre he coqueteado con los alfajores. En un momento hicimos unos muy buenos, que tenían una jalea hecha con reducción del Malbecaster. Después hicimos cerveza con Juguetes Perdidos. Elaboramos tres. Fue una edición limitada, Italian Grape Ale, que son cervezas a las cuales le agregas un poquito de vino, o de mosto. Hicimos una con vino blanco, una con vino rosado, y después hicimos una cerveza sour, que son más ácidas, con poco alcohol, y le pusimos un poco de aceto. Esa fue la más exitosa. Son esas cosas que me divierten Lo próximo, no sé. Veremos qué invento. Pero no me metería en un negocio gastronómico. La gente me dice que abra un restaurante, peor ni loco…. Para eso hay que tener vocación, oficio y venir de familia. Por ahora disfruto, y me inserto en el mundo de las bebidas. Y el aceite y el aceto que son un hobby súper entretenido.