Por Martina Atienza (Especial para The Wine Time).
La historia de este vino comenzó en 2020. Cinco años después, Let it Blend alcanzó un reconocimiento que marcó un antes y un después para la bodega: se convirtió en el primer vino peruano en obtener 95 puntos en la Guía Descorchados.
Esta guía fue publicada por primera vez en 1999 en Chile, de la mano del periodista y crítico especializado Patricio Tapia, y con los años se ha convertido en una de las principales publicaciones de referencia para el vino sudamericano.
Detrás de este reconocimiento está el trabajo de Bodega Murga, un proyecto vitivinícola desarrollado en el valle de Pisco, en Ica, una zona históricamente reconocida en el Perú por la elaboración de pisco, una de las bebidas más representativas del país. Desde 2014, el proyecto comenzó a dar sus primeros pasos en la vitivinicultura con una filosofía centrada en la recuperación de métodos ancestrales, la elaboración de vinos naturales y la puesta en valor de las cepas patrimoniales del Perú.
Muchas de estas “cepas patrimoniales” llegaron al territorio peruano durante los primeros siglos de la colonización y encontraron en los valles de la costa un nuevo lugar para desarrollarse. Entre ellas se encuentran la Albilla, Quebranta, Mollar, Negra Criolla e Italia, variedades que hoy forman parte de una historia vitivinícola que busca ser nuevamente reconocida y revalorizada.
En el caso de Let it Blend, esa búsqueda también se expresa en su composición. El vino es una cofermentación elaborada con un 50 % de Quebranta, un 25 % de Mollar y un 25 % de Negra Criolla. La relación entre estas variedades también carga con un significado particular, ya que la Quebranta nace históricamente de la unión entre la Mollar y la Negra Criolla, formando una especie de “triangulación” entre las tres uvas.
La elaboración continúa con 14 días de maceración pelicular y una cofermentación con levaduras autóctonas. Posteriormente, el vino realiza su crianza en tanques de acero inoxidable y se embotella sin filtrar. Detrás de esta interpretación se encuentra la enóloga Pietra Possamai, una de las figuras centrales en el desarrollo de este vino.
En nariz, Let it Blend 2025 presenta notas de frambuesa, ciruela y cereza. En boca muestra una acidez media, buen cuerpo y recuerdos de chocolate y frambuesa. Con una graduación alcohólica de 11,7 %, se presenta como un vino ligero y versátil, pensado tanto para disfrutar por sí solo como para acompañar una comida.
Sin embargo, una de las diferencias más visibles entre las distintas añadas de Let it Blend aparece en su color. Mientras que la versión 2022 presenta tonos más claros y sutiles, cercanos visualmente a un vino naranjo, Let it Blend 2025 muestra una expresión más oscura e intensa. La diferencia responde, entre otros factores, al origen de las uvas y a las características de los suelos en los que fueron cultivadas.

La enóloga Pietra Possamai explica que una de las principales diferencias entre ambas añadas
está justamente en el origen de las uvas:
“La principal diferencia es que las uvas del 2025 vienen de nuestro Campo Las Joyas, que está ubicado en el Desierto de Morón, buscando más aporte de color e intensidad de taninos. La edad de las parras también cumple su delicado papel en ese proceso. En 2022 vinificamos con uvas de nuestros campos en el Valle, de suelo franco arenoso”.
Y es justamente ahí donde la añada adquiere otro significado. Let it Blend sigue siendo un vino construido a partir de las mismas cepas, una misma filosofía y una misma búsqueda por poner en valor el patrimonio vitivinícola peruano. Sin embargo, cada cosecha propone una nueva interpretación.
La versión 2025 no solo modificó el color, la estructura y la expresión del vino. También marcó un nuevo capítulo para Bodega Murga y para una escena vitivinícola peruana que comienza a ganar mayor visibilidad.