La Argentina, como importante país productor, ofrece una amplia variedad de etiquetas de vino, por eso, elegir el vino ideal para cada situación no es tarea sencilla. Y si bien para ello existen guías, hay veces que el sentido común propone la mejor solución, porque a veces el cómo es más importante que el qué.
Se sabe que hay botellas de diversos tamaños; más pequeñas (187 cc, 375cc) o más grandes (1,5l, 3l, 4,5l, 6l, 9l, 12l y 15l) que la clásica de 750cm3. Y si bien los vinos más afamados del mundo, aquellos que suelen ser los preferidos de los coleccionistas, suelen embotellarse en todos los formatos, en nuestro país solo es habitual encontrar botellas de 1,5 y 3 litros (Magnum y Doble Magnum). Pero cuándo descorchar una botella Magnum (1,5l) es la mejor opción, sin que sea visto como una ostentación.
Está claro que la situación es tan importante como el vino. Tener en cuenta el ambiente, la comida y la cantidad de comensales, más allá del motivo de la reunión, es muy importante, ya sea en casa o en un restaurante. Y si bien la calidad, dentro de las posibilidades de cada uno, junto con las ganas de sorprender, van a ser determinantes a la hora de elegir una etiqueta, calcular cuánto vino será necesario será igual de importante. Para ello hay que tener en cuenta que a cada uno de los invitados se le pueden servir 100cm3 en la copa para disfrutar un vino cómo se debe. Es decir que, si una botella estándar rinde siete u ocho copas, la Magnum permite servir el doble. Y el detalle que marca el interés del anfitrión por sus invitados es preocuparse porque que todos tomen del mismo vino, entendiendo que dos botellas, aunque sean de la misma etiqueta, suelen son diferentes. Es decir que, si a la mesa hay más de diez comensales va a ser mejor servir vinos en botella Magnum. Por otra parte, si bien ocupan más lugar en casa, el vino evoluciona más lentamente, porque a igualdad de tiempo de guarda siempre el vino en botella grande estará más vivo y expresivo gracias a la relación de volumen y contenedor. Por eso suelen ser botellas adquiridas por personas que gustan de guardar vinos y, en su mayoría, suelen ser tintos. Pero también abundan botellas Magnum de vinos espumosos, ideales para brindis multitudinarios. Y si hay muchos invitados a la mesa, será mejor sorprender por el tamaño de la botella que por su originalidad. Porque no solo se trata del impacto visual sino también de una decisión acertada, pensando en que más del mismo vino es la mejor opción.
Es cierto que hay que buscar más en las vinotecas porque no hay tanta diversidad en 1500cc como en 750, pero hay variedad suficiente (ver en las páginas web de las bodegas) como para acompañar un menú completo con diferentes etiquetas pensando en un maridaje magnum.
Foto gentileza: Diario La Nación