Argentina tiene una larga historia como productor de espumantes ligada a la inmigración, la técnica y el clima. Sus orígenes se remontan a la mano inmigración europea (sobre todo francesa e italiana). Fueron ellos quienes trajeron al país el conocimiento del vino (y en menor medida de los vinos con segunda fermentación). A fines del siglo XIX y principios del XX, las primeras experiencias con espumantes se lograron en Mendoza y San Juan (en un contexto donde la vitivinicultura estaba orientada al consumo interno). En ese momento, los espumantes eran productos muy artesanales. Muchas veces experimentales y con una clara inspiración en el método tradicional europeo (aunque con adaptaciones locales).
A mediados del siglo XX se produjo la consolidación industrial, cuando algunas bodegas comenzaron a apostar en serio por el espumante como categoría. En 1959 Maison Chandon se instala en Mendoza. Esto marca un antes y un después para esta industria. Se introduce tecnología, protocolos y know-how champenoise (adaptados al clima argentino). Esto hizo que otras bodegas comenzaran a desarrollar sus propias líneas, muchas veces con asesoramiento técnico europeo A partir de ahí, el espumante deja de ser algo marginal y empieza a ocupar un lugar más estable en el mercado.
Durante las décadas del 80’ y 90’ se define gran parte de la identidad del espumante argentino. Se consolidan bodegas como: Chandon, Navarro Correas, Mumm y Nieto Senetiner, entre otras. En los 2000 el espumante argentino entra en una etapa de refinamiento técnico y búsqueda de identidad propia. Argentina es hoy uno de los principales productores de espumantes de América Latina, con un perfil propio: frescura, fruta y buena acidez. El espumante argentino ya no busca “imitar al champagne”, sino expresar origen, clima y mano del productor.
Hoy en el mercado argentino hay una gran diversidad, en cuanto a producción, origen, uvas y precios. La semana pasada hablamos de los espumantes “amigos del bolsillo” (https://thewinetime.com.ar/diez-espumantes-amigos-del-bolsillo-para-estas-fiestas/) y hoy te mostramos la alta gama.
RUTINI ANTOLOGIA LIV (54) MILLESIME BRUT NATURE
50% Pinot Noir y 50% Chardonnay. Los vinos bases provienen de parcelas especialmente elegidas, de la zona de Gualtallary. Fermentados y conservados en barriles de roble durante 5 meses, para luego formar el corte de Pinot Noir y Chardonnay. Puesto en botella se realiza la toma de espuma, generando las pequeñas burbujas, en las cavas a 1200 msnm. Conservadas durante 54 meses sobre lías donde el vino espumante adquiere gran complejidad e integración entre todos sus componentes.
PRECIO: $123.000

PHILIPPE CARAGUEL GRAND CUVEE EXTRA BRUT
Blend (50% Chardonnay – 50%Pinot Noir) proveniente de San José, Tupungato, Valle de Uco, Mendoza. 24 meses en contacto con sus lías. Es una asociación entre Jean Etienne Beaune (presidente de Atamisque) y Philippe Caraguel (director de Bodega Atamisque).
PRECIO: $95.455

EL RELATOR ESPUMANTE “TAPADO”
Fernando Gabrielli está detrás de este hermoso proyecto de vinos y espumosos, junto el maestro champañero Pepe Reginato, y nos comenta sobre el “Tapado”: “La actual es la añada 2019. Son 750 botellas en total. Es chardonnay de Agrelo, de la misma finca de siempre. Está sobre lías actualmente. El Tapado nunca sale a la venta antes de que tenga 5 años sobre borras. Degollamos a pedido. En el licor de expedición agregamos una grapa especial que prepara Pepe. Es nuestra interpretación de los champagnes franceses que tomaban Napoleón y sus soldados, donde el gran secreto estaba en el licor de expedición agregado. Gran parte de los que elaboramos se exporta a Perú y ha sido reconocido por Wine Advocate (durante varios reportes consecutivos) como el mejor espumante de Argentina”.
PRECIO: $90.000

VISTALBA PROGENIE NATURE
Finca Don Antonio, Valle de Uco, Mendoza – 36 Meses sobre Lías – 60% Pinot Noir / 40% Chardonnay. Progenie, es linaje, y nace como un homenaje a los 90 años de Don Antonio Pulenta. Para el festejo, la familia elaboró un vino espumoso con uvas Pinot Noir y Chardonnay según el método champenoise. En él se destacan una elegancia y complejidad únicas debido a su crianza sobre lías durante más de 36 meses.
PRECIO: $80.000

CRUZAT MILLESIME BRUT
80% Pinot Noir / 20% Chardonnay – 80 Meses sobre lías de Gualtallary, Mendoza. Sus creadores son, el maestro de maestros champañeros Pedro Rosell & quién está a cargo hoy de la bodega, la enóloga Lorena Mulet.
PRECIO: $80.000

LAGARDE CHAMPENOISE BLANC DE NOIR MILLESIME
100% Pinot Noir. Pasa al menos 36 meses en contacto con sus lías, previo al degüelle. Aromas a frutos rojos, flores, frutos secos y especias. Se elabora solo en años excepcionales, cuando la calidad de la cosecha es sobresaliente (millésimé). Gran potencial de guarda.
PRECIO: $84.000

ROSELL BOHER GRAND CUVEE 70 MESES
Rosell Boher Grand Cuveé 70 meses sobre borras es una edición limitada que sólo se produce en añadas muy especiales, en las que los vinos base ofrecen su máxima expresión. 90% Pinot Noir, 10% Chardonnay de la Finca Los Árboles, a 1250 MSNM, y 6 años de paciente reposo. 70 meses sobre sus borras
PRECIO: $210.000

BARON B HÉRITAGE CUVÉE PRESTIGE ED.005
Baron B Héritage es siempre un assemblage de añadas excepcionales inspirado en la visión de su creador, el barón Bertrand. Es el último lanzamiento de la bodega, un Brut Rosé, creado a partir del assemblage de las cosechas 2014, 2016 y 2018. El punto es una edición inédita de botellas magnum brut rosé de la cosecha 2014 que contienen una proporción de Malbec. Los otros componentes, las cosechas 2016 y 2018, son mayormente Chardonnay y Pinot Noir, respectivamente. Las uvas que componen este assemblage provienen de dos fincas de altura ubicadas en el Valle de Uco: Cepas del Plata (1.500 msnm) y El Espinillo (1.600 msnm). Cabe destacar que las Ediciones 01, 02, 03 y 04 son más costosas y exclusivas.
PRECIO: $95.000
